El verano también es temporada alta para los ciberdelincuentes. El aumento de los viajes, las reservas de alojamiento y de restaurantes y la compra de entradas para monumentos y actividades se ha convertido en la oportunidad perfecta para desplegar estafas con las que cobrar por servicios inexistentes o robar los datos bancarios de las víctimas.
La última modalidad detectada por los Mossos d’Esquadra y la Agència de Ciberseguretat de Catalunya consiste en la clonación, mediante inteligencia artificial, de páginas web oficiales de venta de entradas. Los delincuentes copian hasta el último detalle de estos portales para que, si un usuario accede para comprar una entrada para visitar lugares como la Sagrada Família o Montserrat, no sospeche que está utilizando una página fraudulenta.
En realidad, está facilitando sus datos personales y bancarios a grupos criminales, que pueden utilizarlos para robar dinero o vender esa información a otros delincuentes. Fuentes de ciberseguridad explican a este diario que el riesgo no se limita al importe perdido al comprar una entrada que después resulta inválida, sino que incluye haber facilitado esa información creyendo que se trataba de la web oficial.
Ofertas sospechosas
Según los Mossos, uno de los principales indicadores de fraude es el precio de las entradas. «Cuando compres entradas para realizar actividades estas vacaciones, desconfía de los precios demasiado bajos y comprueba que la web sea la oficial», recomiendan. Por su parte, la Agència de Ciberseguretat de Catalunya alerta de que la inteligencia artificial facilita este tipo de suplantaciones: «La IA puede ser una gran aliada para organizar salidas, pero también ayuda a los ciberdelincuentes a crear webs de venta de entradas falsas cada vez más creíbles».
Imagen de esta nueva estafa de las reservas hoteleras que te llega al teléfono / Incibe
Los estafadores aprovechan que muchas personas buscan un plan para el verano —como asistir a un festival, a un concierto o visitar un monumento— para intentar obtener información sensible. El gancho son los precios, muy inferiores a los habituales. Además, no dudan en posicionar estas páginas fraudulentas en los buscadores para aumentar las posibilidades de que los usuarios caigan en el engaño.
La principal recomendación es desconfiar de las ofertas de última hora con precios muy por debajo del mercado y comprobar que la dirección de la página web no contenga caracteres extraños ni esté alojada en un dominio sospechoso o de un país extranjero. En muchos casos, la víctima descubre el fraude cuando, tras efectuar la compra, no le llega el correo de confirmación o las entradas resultan falsas y son rechazadas al acceder al recinto.
También la Guardia Civil y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) han alertado de webs fraudulentas en las que se ofertan entradas falsas para los partidos de la Selección española de fútbol. Los agentes trabajan para identificar y denunciar estos portales, que suplantan la identidad de la RFEF y ofrecen accesos más baratos para engañar a los aficionados.
La estafa de la reserva
Coincidiendo con la temporada de vacaciones también aumentan las estafas relacionadas con las reservas de alojamientos turísticos. Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) y la Agència de Ciberseguretat de Catalunya, los ciberdelincuentes contactan por WhatsApp con personas que tienen reservas reales en hoteles o apartamentos, normalmente realizadas a través de plataformas como Booking. En estos casos, los estafadores no suplantan la identidad de la plataforma intermediaria, sino la del propio establecimiento.
Los mensajes, a menudo escritos en inglés, informan de un supuesto problema con el método de pago o con la información de la reserva. Para solucionarlo y evitar una presunta cancelación, instan al usuario a hacer clic en un enlace. En realidad, el enlace redirige a la víctima a un portal falso, según advierte el organismo catalán de ciberseguridad. Una vez allí, los delincuentes solicitan datos personales o bancarios e incluso piden autorizar un nuevo pago.
Para dar credibilidad al engaño, suelen incluir información real sobre la reserva, como el nombre del hotel, las fechas de la estancia o el número de confirmación. Además, utilizan un tono de urgencia para presionar a los destinatarios y lograr que actúen sin comprobar la autenticidad del mensaje. El Incibe añade que el engaño también puede llegar por correo electrónico o incluso mediante llamadas telefónicas en las que los delincuentes suplantan la identidad del establecimiento.

Imagen de esta nueva estafa de las reservas hoteleras que te llega al teléfono / incibe
Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil han advertido de que este tipo de fraude es especialmente frecuente en las semanas previas a las vacaciones, cuando aumenta el volumen de reservas y los usuarios están más pendientes de las comunicaciones relacionadas con sus viajes.
La estafa de Can Roca
Otra modalidad habitual durante el verano afecta a las reservas de restaurantes de prestigio, como Disfrutar Barcelona o El Celler de Can Roca. En estos casos, los ciberdelincuentes crean páginas web clonadas que suplantan la identidad de estos establecimientos y cobran por reservas que en realidad no existen.
La Agència de Ciberseguretat de Catalunya explica que los delincuentes utilizan logotipos, fotografías, textos y otros elementos visuales que imitan el diseño de los restaurantes. Además, registran direcciones web muy similares a las originales, aunque con dominios distintos a los oficiales.
El gancho de estas páginas es la aparente facilidad para conseguir una reserva en restaurantes que habitualmente tienen listas de espera muy largas. En estos portales fraudulentos, el usuario solo tiene que elegir una fecha, seleccionar un horario y efectuar un pago mediante transferencia bancaria para confirmar la operación.
«Pero todo es un engaño. La supuesta reserva no existe y los interesados terminan perdiendo el dinero», advierte la Agència de Ciberseguretat de Catalunya, que subraya que este fraude «aprovecha la popularidad de determinados establecimientos para engañar a los usuarios, que acceden a estas páginas mientras buscan información sobre reservas en internet sin darse cuenta de que están siendo víctimas de una suplantación de identidad». Algunos restauradores ya han alertado públicamente de este tipo de ciberestafas a través de sus redes sociales.
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