Hace ahora tres años, el siempre llamativo novelista Bret Easton Ellis (‘American psycho’, la insuperable ‘Lunar Park’) se marcó una de las novelas mejor recibidas de su carrera con ‘Los destrozos’, autoficción sobre un estudiante de instituto privado, Bret Easton Ellis, enfrentado en el verano de 1981 a sus primeros pasos como escritor y, peor todavía, la amenaza de un asesino en serie, el pan de cada día en Los Ángeles en aquella época.
En abril de 2023, solo unos meses después de salir el libro, se anunciaba que el propio Ellis escribiría la adaptación a serie para HBO. Luca Guadagnino (‘Call me by your name’, ‘Rivales’) iba a ser inicialmente el director principal, pero fue luego relevado por Kristoffer Borgli (‘Dream scenario’, ‘The drama’). Según algunos rumores, Jacob Elordi le estaba dando vueltas a la idea de participar. Pero las consabidas ‘diferencias creativas’ hundieron el desarrollo en septiembre de 2024. En febrero del año siguiente, ‘The Hollywood Reporter’ revelaba que Ryan Murphy estaba en conversaciones para revivir el proyecto. En julio, FX daba luz verde a una serie cocreada y coescrita por el todopoderoso productor con el propio Ellis. Intriga absoluta.
Otro golpe al sueño americano
En este ‘thriller’ juvenil de seis episodios, Igby Rigney (habitual de Mike Flanagan) interpreta a (una versión de) Bret Easton Ellis en su último año en la prestigiosa Buckley School. Todo en su vida tiene glamur, de los coches que conduce a los amigos con los que comparte cines, visitas a tiendas de discos y fiestas tóxicas. Thom Wright (Graham Campbell) y Susan Reynolds (Kaia Gerber) forman la pareja más popular del instituto, rica a rabiar, guapa sin enervar. En su vida privada (o prohibida), Bret está liado con el conocido fumeta Matt Kellner (Owen Painter), pero, de cara al exterior, sale con la rica y famosa Deborah Schaffer (la cantante pop Hayes Warner), hija de la alcohólica Liz (Evan Rachel Wood) y el productor de cine Terry (Wes Bentley); en la vida real, Ellis salió con Julie Foreman, hija de John Foreman, productor de ‘Dos hombres y un destino’. Terry Schaffer muestra interés por la novela que Bret está escribiendo, es decir, ‘Menos que cero’, convertida realmente en película en 1987 (‘Golpe al sueño americano’) con Jon Avnet y Jordan Kerner (que no Foreman) en la producción.
Su mundo se pone aún más patas arriba con la llegada de un nuevo estudiante, el seductor Robert Mallory (Homer Gere, hijo de Richard Gere, aunque se parezca más a Tom Cruise), al que creyó ver un año atrás durante una proyección de ‘El resplandor’. Su aparición coincide una temporada de terror y crimen, es decir, las tropelías del asesino en serie conocido como El Arrastrero. Al que, para colmo de males, una secta autodenominada Los Jinetes del Más Allá está imitando los hábitos. Cosas malsanas están a punto de suceder.
Maridaje ideal
Incluso los más incondicionales de Guadagnino y Borgli concederán que la unión de Ellis con Murphy, aquí también director, resulta bastante apropiada. Está bien ver a este último regresar al instituto, entorno al que aplicó finas (o no tanto) capas de sátira en su revelación con ‘Popular’ y, más adelante, el fenómeno ‘Glee’. Es un creador, además, familiarizado con los retratos de juventudes decadentes en los 80 angelinos: recordemos ‘Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menendez’. Como en la antología ‘Feud’, se divierte explorando el lado oscuro de personajes reales de la industria. En el segundo capítulo hace acto de aparición (ficcional) el productor Allan Carr (‘Grease’), del que Terry Schaffer destaca su afición a los gigolós y la cocaína.
Como es de esperar con Murphy, todo se mueve a ritmo bastante vertiginoso, a lomos de clásicos pop que deben haber salido caros y canciones originales de, entre otros, el astro ‘queer’ sudafricano-australiano Troye Sivan. La fotografía de Jason McCormick convierte los actos más perversos en placeres sensoriales. ‘The shards’ es un caramelo envenenado que hará bastante más sencillo lo más crudo del crudo agosto.
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