El triunfo en el Memorial Carlos Lapetra ante la Real Sociedad B dejó notas muy positivas en la segunda parte del Real Zaragoza, encarnadas en la figura de Jaume Jardí. El atacante no solo abrió el marcador, sino que mostró la versión ambiciosa que busca Ibai Gómez para la nueva temporada.
Consciente de las exigencias del entorno, Jardí quiso mandar un mensaje de tranquilidad sobre el proceso de construcción de la plantilla. El futbolista reconoció que la asimilación de las nuevas ideas requiere tiempo, aunque confía plenamente en la evolución del grupo: «Es el equipo que queremos ser. Unos días saldrá bien, otros mal, pero vamos a intentar que predominen los días buenos», señaló. En ese sentido, el jugador admitió la necesidad de dar margen al acoplamiento del vestuario, seguro de que la plantilla llegará a punto al inicio de la competición oficial: «Llevamos poco de pretemporada y son muchos conceptos nuevos. Estoy seguro de que el día del primer partido de Liga los tendremos interiorizados y los llevaremos a cabo mucho mejor».
A nivel personal, el tanto supuso una liberación para el atacante, que llegó al arranque del trabajo veraniego condicionado por una lesión sufrida en la penúltima jornada del curso anterior. «Al principio me noté un poco falto de ritmo por la lesión con la que acabé el año pasado, pero estoy contento. Todo lo que sea ver puerta es positivo para coger sensaciones y ganar confianza», explicó el jugador. No obstante, subrayó que «lo importante es que el Zaragoza cumpla los objetivos; lo individual queda a un lado».












