el Palacio de los Deportes de Gijón, una fiesta del baloncesto asturiano

Más que un amistoso de pretemporada, el encuentro que le ganó el Obradoiro (77-96) al Joventut en el Palacio de los Deportes de Gijón fue una fiesta del baloncesto asturiano, con unas 2.500 personas en las gradas atraídas por el espectáculo de la ACB y por la posibilidad de gozar en directo de una leyenda como Ricky Rubio. No es para menos. Ver al de El Masnou con un balón de baloncesto en las manos, encontrando el pase imposible o el hueco que ningún otro es capaz de ver, es todo un espectáculo.

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