El sacerdote Miguel Maury Buendía soñaba con tener una parroquia en Madrid, pero el destino le preparó un camino muy diferente. Hoy, como nuncio apostólico en Gran Bretaña, representa a la Santa Sede con un trato directo con el rey Carlos III. Su increíble trayectoria, desde sus inicios en Collado Villalba hasta sus misiones en los lugares más conflictivos del planeta, la recoge ahora en el libro ‘Fe, vida y diplomacia‘, un compendio de 111 preguntas respondidas a la diplomática rumana Diana Turconi.
De Collado Villalba a Roma
Ordenado sacerdote en 1980, sus primeros años transcurrieron en la parroquia de la Santísima Trinidad de Collado Villalba, una zona que experimentaba una gran explosión demográfica. Recuerda aquella etapa como cuatro años «felicísimo», en una parroquia «muy viva» que pasaba de 10.000 habitantes entre semana a 100.000 en verano, llegando a celebrar 23 misas cada fin de semana.
Sin embargo, su vida dio un giro cuando el cardenal Suquía le propuso ir a Roma para formarse en la academia diplomática de la Santa Sede. A pesar de que Maury admitió no hablar «ningún idioma», la respuesta del cardenal fue contundente: «Eso se aprende». Tras completar sus estudios, le confesó a Suquía su sentir. «Mire usted, estoy contento, pero en la parroquia era feliz», a lo que el cardenal replicó: «Bueno, alguien tiene que hacer este trabajo, y si tú lo puedes hacer, pues adelante».
Una misión de paz por el mundo
Así comenzó una carrera que lo ha llevado por todo el mundo. Un nuncio, como él mismo explica, es el embajador del Papa, pero con una función distinta a la diplomacia tradicional. Su misión es de paz y tiene una doble vertiente: las relaciones con las autoridades estatales y el servicio a la Iglesia local, sirviendo de conexión entre la Curia Romana y las diócesis.

Su primera misión, con solo 31 años, fue en Ruanda, un país que entonces era conocido como ‘la Suiza de África’. Allí fue testigo del inicio de las masacres y, tras un mes, fue trasladado a Uganda, desde donde siguió el conflicto. El traslado en sí fue una odisea, en un «avión lleno de guerrilleros tutsis ruandeses» que iban a Burundi, un recuerdo que resume la crudeza de sus vivencias.
A lo largo de casi 40 años, ha servido en países como Marruecos, Nicaragua, Egipto, Eslovenia, Kazajistán o Rumanía, entre otros. Pese a la intensidad de su labor diplomática, asegura que nunca ha perdido el «ímpetu pastoral», manteniendo siempre un trabajo directo con la gente en parroquias y escuelas.
El escritor que triunfa en Eslovenia
Además de su faceta diplomática, Miguel Maury es también escritor. En 2002, mientras estaba destinado en Eslovenia, publicó la novela histórica ‘El cáliz de Carlos V‘ bajo el seudónimo de Miguel de Bulnes. Años después, el libro fue traducido al esloveno y, para su sorpresa, se ha convertido en un libro de lectura en muchas escuelas del país, cosechando un éxito inesperado.













