De góticos y monstruos varios iba la cosa. La segunda jornada del vigésimo aniversario del Leyendas del Rock se abría con la actuación de Arch Enemy como principal atractivo. Era el estreno de Lauren Hart en Villena, la cuarta vocalista en la historia de la banda sueca, y eso generaba ya cierta expectación tras el adiós de una muy querida Alissa White-Gluz, que supo cubrir el puesto de la gran Angela Gossow. Era el gran atractivo de un día completo y variado en cuanto a estilos pero, hasta que eso llegara, el infierno de Villena vibraría con otras propuestas musicales que seguirían la línea de lo vivido en la jornada inaugural.
Arch Enemy hace vibrar al público del festival Leyendas del Rock con su potente directo. / Fotografía Oficial Festival Leyendas del Rock – Salvador Villa
Abrían el jueves los últimos en llegar al cartel, de rebote tras una cancelación de última hora, unos Creeper con estética vampírica que comenzaron haciendo un rock gótico cercano a My Chemical Romance y fueron oscureciendo su propuesta por el camino. A nivel sonoro, los chicos de Southampton mostraron una sólida propuesta en la que se podían descubrir varias influencias más allá de su aspecto físico. Caracterizados para la ocasión y con chaquetas negras a pesar del calor de Villena a primera hora de la tarde, se mostraron sólidos sobre el escenario, aunque con una guitarra no muy bien afinada que se mantuvo en esa línea durante toda la hora de concierto. Intentaron dialogar con un público que, ya fuera por el inglés o por el calor, apenas respondió, y se fueron sin decir adiós y sin lanzar púas: esa oscuridad que pregonaban los hizo desaparecer rápidamente.

Mushroomhead, durante su actuación en el festival Leyendas del Rock de Villena. / Fotografía Oficial Festival Leyendas del Rock – Salvador Villa
Más pesados se hicieron Mushroomhead, un grupo muy demandado en este festival y que por fin pisaba tierras alicantinas para ofrecer un concierto difícil de catalogar. Ni imponía su estética monstruosa ni se entendía esa especie de actuación coreografiada para unos músicos que se supone que deben dar miedo. Un recital impostado y falto de buen gusto que desentonó mucho y echó a perder su característico metal industrial. Ese grupo que rivalizaba con Slipknot ha envejecido muy mal y ahora se queda a medio camino entre lo que quieres hacer y lo que pueden. Por el contrario, quienes mostraron una buena idea musical llevada al escenario fueron los jóvenes australianos Northlane. Una mezcla de metalcore y electrónica que desató una oleada de personas haciendo crowdsurfing y circle pits constantes. Todo ello en una tarde en la que el sol ya se había ido y dejaba una ligera brisa que se agradecía en pleno agosto villenense.

Creeper, durante su actuación en el festival Leyendas del Rock de Villena. / Fotografía Oficial Festival Leyendas del Rock – Salvador Villa
De esa manera, la vena alternativa de finales de los noventa representada por los estadounidenses Godsmack entró mucho mejor. Posiblemente, el mejor concierto a nivel técnico, en el que, sin grandes alardes, se demostró que las tablas marcan la diferencia. Era la primera vez que Sully Erna y compañía pisaban España, pero se metieron al público en el bolsillo con cumplidos y un desparpajo al alcance de muy pocos. Sonaron los temas que hicieron que toda una generación se enganchara al metal, pero también hubo tiempo para un duelo de percusión entre el vocalista y el batería de la banda. Fue lo más parecido a un concierto en sala, un buen cumplido sin duda tratándose de un festival con muchos componentes ajenos a ellos. Era muy diferente a todo lo que había pasado hasta ese momento por los escenarios principales y eso dejó muy buen sabor de boca a quienes buscan música más allá de los grandes alardes técnicos. Música de verdad, sin artificios.
No obstante, la gente esperaba sobre todo el fuego y la grandilocuencia de Arch Enemy, y los tuvo en grandes dosis. Una hora y media de desgarro vocal por parte de una Lauren Hart llena de vitalidad. Mucho fuego, un set de luces imponente y unos músicos que siempre descargan la mejor versión de Arch Enemy. La banda no sería la misma sin esas melodías tan características, y eso va más allá de cualquier vocalista que pase por la formación. Sin embargo, para los viudos de Alissa White-Gluz, el Leyendas del Rock hizo el primer anuncio más grande de su historia con un nombre en pequeño que les hará especial ilusión: Blue Medusa, el nuevo proyecto de la artista canadiense. Junto a ella figuran otros nombres como Architects, Mercyful Fate, los piratas Alestorm, el hard rock de Halestorm o los queridos Wind Rose. Todo ello para un 2027 que todavía parece lejos, pues aún quedan por delante dos jornadas más de heavy metal, camisetas negras y cuernos al aire.
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