El Lorca Deportiva jugará la final del XII Trofeo Manny Pelegrín ante el Real Murcia el próximo miércoles 12 (20:30 horas) al imponerse en la tanda de penaltis al Águilas, que erró tres penas máximas. Los aguileños enfrentarán antes con el Cieza por el tercer puesto.
El técnico del Águilas, Adrián Hernández, prefirió ver el partido desde el palco junto al director deportivo, el lorquino Pedro Reverte. En los prolegómenos se homenajeó a Andrés Carrasco, quien recibió algunos obsequios.
El Lorca salió el campo con camisetas alusivas al lesionado Jaime Escobar. En la banda se vio al goleador del Águilas Cristian Martínez, con muletas.
Segunda semifinal del Trofeo Manny Pelegrín. La instalación solo mejoró con respecto al día anterior, que ya hubo agua para regar el césped y la iluminación del campo fue óptima. Lo demás sigue dejando mucho que desear. El mantenimiento de toda la instalación es un desastre desde hace tiempo.
El Lorca Deportiva estrenó la indumentaria de esta temporada, la habitual blanquiazul de Hummel, y el Águilas hizo lo propio con la segunda de Joma, amarilla y negra.
Ficha técnica
Lorca Deportiva: Ernestas, Asier Pérez, Sergi, Chus Ruiz, Marc García, Kike Carrasco, Javi Pedrosa, Carmona, Mateo Enríquez y Naranjo. También jugaron: Vassilev, Miguel Ángel, Dani García, Sola, Talaverón, Alain, Cagigal, Chesco, Gabi Belmonte y Cellou.
Águilas FC: Salcedo, Terranova, Antonio Sánchez, Serpeta, Mario Abenza, Fromsa, Gonzalo Serrano, Usher, Adri Heredia, Héctor Martínez y Emilio. También jugaron: Iván Martínez, José Mas, Adri Pérez, Yasser, Castedo, Raigal, Alonso, Merchán, Revuelta, Ocheche, Carrillo, José Antonio, Alberto e Ismael.
Árbitro: Kevin Javier Moreno. Amonestó a los locales Chus Ruiz, Naranjo, Dani García y Kike Carrasco.
Campo: Artés Carrasco. 3.000 personas.
El Lorca saltó al campo con un equipo previsible. El técnico, Sebas López, parcheó el lateral derecho con Álex Peque y Sergi, habitual central, en el medio campo. El Águilas, por su parte, puso de inicio al delantero del filial Emilio de Teresa como hombre más adelantado.
El partido estuvo marcado por el excesivo respeto de ambos equipos. En las filas del Lorca salieron de inicio Javi Pedrosa y Mateo Enríquez, que la pasada campaña defendieron la camiseta del Águilas. Y en los visitantes, Fromsa y Adri Heredia, que estuvieron en el Lorca.
Juego nivelado sin un claro dominador. El Águilas tuvo algo más el balón, pero fueron los locales los que tuvieron la mejor ocasión a los doce minutos. Centro de falta al área visitante y Naranjo remató pero con poca fuerza. Fácil para Salcedo.
El Águilas la tuvo en el minuto veintidós. Disparo con intención de Gonzalo, pero respondió Ernestas con una gran intervención. Muy pocos acercamientos con peligro. Las defensas, muy por encima de los ataques.
En la primera parte no se apreció la presunta superioridad del Águilas por aquello de que milita en superior categoría. Pese a las fechas de pretemporada el choque fue muy exigente en el apartado físico. Los jugadores no se guardaron nada. Muchos duelos con reparto en las ganancias.
Ernestas, portero del Lorca Deportiva, parando un penalti / Lorca Deportiva
El Lorca Deportiva pudo marcharse al descanso por delante en el marcador, pero lo evitó Salcedo. Buena acción ofensiva donde recibió Chus Ruiz dentro del área un pase de Kike Carrasco, pero su disparo cruzado lo atajó en dos tiempos el meta manchego del Águilas.
Ninguno mereció ir por delante al término de los primeros cuarenta y cinco minutos. Poco que echarse a la boca los numerosos aficionados que se dieron cita, y empate a nada.
Adrián Hernández bajó a dar instrucciones a sus jugadores en el descanso, pero volvió al palco. Los técnicos hicieron algunas variaciones. Destacó el debut en el Lorca del lateral derecho Alain García, el último en llegar a la plantilla.
El Lorca ganó en el medio campo con la salida de Dani García. Tuvo más el balón y fue mejor que el Águilas en la primera media hora del segundo tiempo. Aun así, la tónica era la misma. Juego lento, riesgo nulo y casi ninguna llegada a las porterías.
El Águilas no mejoró con los cambios. Pobló la parcela ancha de efectivos, pero carecía de profundidad. No era capaz de dar más de dos pases seguidos.
La salida al campo de Cellou, que no tendrá ficha, dio aire fresco a la punta de ataque. Ni Naranjo ni Talaverón fueron capaces de superar a los centrales. Lo mejor del equipo lorquino en el apartado ofensivo salió de las botas del futbolista guineano. En el Águilas, lo poco que recibía Castedo era sinónimo de peligro.
A medida que se llegaba al final, los balones parados cobraban importancia, sobre todo porque no había juego y las fuerzas iban justas en ambos equipos. El colegiado tampoco aportó demasiado con un concierto de pito.
A falta de cinco minutos, los jugadores pedían a gritos el final del choque. Nadie quería perder. Y en el último suspiro, el canterano local Chesco, ex del Águilas B, pudo marcar. Se plantó ante Iván Martínez, pero este evitó el gol cantado. El Lorca fue mejor en la segunda parte pero sin grandes alardes.
Sin nada más que echarse a la boca se llegó al final del tiempo reglamentario sin goles y decidieron los penaltis, donde los locales estuvieron más acertados.













