Ganaderos de Fornillos, uno de los pueblos más castigados por el incendio de Fermoselle, se muestran más que indignados con el «abandono» que sienten tras no recibir «ni gota de paja ni alimento para el ganado; muchas promesas y aquí no ha llegado nada» expresa Manuel Bárbulo tras enterarse por los medios de comunicación de que la Junta iba a repartir camiones de alimento para las explotaciones afectadas.
«Por aquí no ha pasado ningún camión, ni de la Junta ni del Ayuntamiento de Villar del Buey (al que pertenece el pueblo de Fornillos de Fermoselle) que nos dijo el mismo domingo que vino el consejero a Palazuelo que mandaría alimento. Esto es una vergüenza» clama el ganadero de Fornillos de Fermoselle, uno pueblo «arrasado de punta a punta» por el incendio y donde «no ha quedado ni un metro de paja».
Ovejas en una pradera de Fornillos de Fermoselle / Cedida
Bárbulo ha trasladado a sus ovejas a una zona del pueblo, el prado al lado de su casa salvado de las llamas, donde el rebaño «está mordiendo la cáscara de los fresnos para sacar la fibra». Lamenta el ganadero que las «buenas palabras de unos y otros, mientras por Fornillos no pasa nadie. Es una vergüenza».
«Desde el primer momento del incendio nos han abandonado, solo funcionaba una boca de riego, no había mangueras ni nada, no llegó el vehículo del Ayuntamiento de Villar del Buey con la cisterna porque dicen que no podían pasar y resulta que el alcalde de Salce sí que nos ayudó y vino a ayudar a apagar personalmente».
Fornillos es uno de los pueblos más dañados por el incendio en los Arribes del Duero, donde se encuentra uno de los alcornocales mejor conservados de la provincia de Zamora y del Parque Natural de los Arribes del Duero «que ha quedado arrasado». El fuego también se llevó por delante tres viviendas, una de ellas recién reformada y habitada.
Para más Inri, este jueves un ganadero de Fornillos perdía cuatro ovejas atacadas por el lobo.
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