El Barcelona se ha convertido en serio candidato a fichar a Rodrigo Hernández, el internacional español que se proclamó Balón de Oro en el pasado Mundial. El club azulgrana ha sondeado al entorno del madrileño, que tenía un acuerdo con el Real Madrid para fichar por los blancos, y la opción se ha convertido en una posibilidad real para reforzar al equipo de Hansi Flick este verano.
El Madrid se duerme
El Real Madrid tenía atado al jugador del Manchester City, que concluye contrato con el conjunto inglés el próximo verano, y que había informado de su intención de regresar a España después de la marcha de Pep Guardiola. Los blancos habían cerrado un acuerdo con el futbolista, que llevaba meses hablando con Florentino Pérez y los dirigentes blancos. Sin embargo, después de cerrar el acuerdo con el futbolista y de sentarse con el City a negociar, los blancos priorizaron las operaciones de Yan Diomande y la renovación de Vinícius.
El marfileño estaba viajando a Madrid en estas horas y el brasileño ha ganado el pulso al equipo blanco logrando que cediera en sus exigencias, pero esa demora ha provocado que el Barça apareciera en escena. El Manchester City pidió al Real Madrid 80 millones de euros por el traspaso de Rodri y los blancos ofrecieron 40. Una negociación que estaba condenada a encontrarse en los 60 millones que, en realidad, contemplaba Florentino Pérez. 45 millones fijos y 15 en variables se advertía en las oficinas del Bernabéu que costaría fichar al Balón de Oro. Hasta que el Barcelona ha entrado en escena.
En estos días varios internacionales azulgranas de la selección han tratado de seducir a Rodri para que reclutarlo para un Barcelona que tiene más que ver con su estilo de juego que el Barcelona. Mourinho ya había telefoneado al jugador y sabía de su predisposición por militar en el Real Madrid, donde el técnico portugués le había prometido galones en el mediocampo. Pero Rodri también había recibido el feedback de exjugadores del Real Madrid que no le recomendaban fichar por un equipo dirigido por Mourinho y presidido por Florentino Pérez. Además, Rodri sabe que hay parte de la afición madridista que no le perdona haber arrebatado el Balón de Oro a Vinícius, con quien tampoco mantiene una relación fluida. Esa lucha de egos en el vestuario blanco entre Vinícius y Mbappé parece haber hecho que Rodri se haya planteado el desembarco en el Barcelona, donde sabe que el entrenador y los compañeros celebrarían su llegada.
Así que ahora la pelota está en el tejado de Rodri. El Real Madrid se ha dormido en los laureles y el jugador está sopesando el entorno futbolístico y personal que le ofrecen Real Madrid y Barcelona. Los blancos confían en que el preacuerdo al que llegaron con el internacional español sea suficiente para que se decante por vestir de blanco, mientras en el Barcelona se ha disparado la ilusión por cerrar un fichaje que sería un duro revés para los blancos y una gran noticia para los azulgranas.
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