Paula Blasi salió fortalecida y sin cadenas de la contrarreloj del Tour, etapa trascendental en esta edición de la Grande Boucle femenina que debía marcar un antes y un después en el papel de la catalana en la prueba.
Han bastado cuatro etapas para que la vencedora de la Vuelta demostrase a su equipo que es un activo en el Tour y una candidata a luchar por las posiciones de honor de una carrera que lidera la ciclista suiza Marlen Reusser, campeona del mundo de contrarreloj, ganadora del día y líder del Movistar, y donde una fantástica Demi Vollering evidenció que viene a ganar la prueba como favorita número uno.
El Tour ya ha entrado en la fase decisiva, sobre todo con tres etapas, el vía crucis montañoso de este miércoles, la cita del viernes con el Ventoux y la traca final del domingo por los tradicionales montes alrededor de la capital de la Costa Azul que define en el apartado masculino al vencedor de la París-Niza.
Marlen Reusser, líder del Movistar, ganadora de la etapa y líder del Tour. / ASO / BILLY CEUSTERS
Queda un mundo, todo o nada, pero el UAE se ha dado cuenta de que Blasi es esencial para ellos, que no pueden sacrificarla de gregaria, que está mucho mejor físicamente que la polaca Dominika Wlodarczyk, a la que ya aventaja en 47 segundos y que al frente de la clasificación de las jóvenes, portadora del jersey blanco, sería un crimen utilizarla en otras funciones que no sean las de pelear por demostrar que puede ser una ciclista rentable para luchar por el Tour; por lo menos, para que se familiarice con la carrera en su debut y ejecute un papel similar al que hizo Paul Seixas (cuarto al final) en el capítulo masculino hace poco más de una semana.
La justificación del equipo
“No podemos pasar por alto el surgimiento de Paula como ciclista de talla mundial, aprende rápido, decidirá la carretera y tiene a una líder nata como es Longo Borghini para aprender de ella”, dijo Cherie Pridham, directora del UAE, en Eurosport. Longo Borghini, que sufrió una avería en la bici, fue un segundo mejor que Blasi en la contrarreloj donde destacó sobre todo el hundimiento de Pauline Ferrand-Prévot, última ganadora del Tour, que se dejó más de dos minutos con la suiza Reusser, 1.55 con Vollering y fue 54 segundos peor que Blasi.

La quinta etapa. / ASO
La catalana fue la 11ª aunque por el medio estuvieron especialistas de la contrarreloj que no cuentan para la clasificación general como las neerlandesas Nooijen, Bredewold y Markus, la estadounidense Faulkner y la belga Claes. Por eso, ascendió a la séptima plaza de la general donde todavía resiste por delante de ella la noruega Sigrid Haugset gracias a la renta que sacó en la escapada del lunes.
Blasi estuvo mucho mejor en la segunda parte de la contrarreloj, tras coronar el puerto que había a mitad de camino, cuando se encontró más inspirada y marcó el cuarto mejor registro en este sector de la etapa. “Estoy muy contenta y satisfecha de mantener el jersey blanco, quedan días y a ver qué ocurre a partir de ahora”, aseguró la catalana, a preguntas de la organización.
La carretera ha empezado a dictar sentencia, Blasi se encuentra mucho más libre que cuando empezó el Tour y, a partir de ahora, sólo queda montaña para decidir la suerte de la carrera.
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