El Ayuntamiento de Mogán refuerza la seguridad de sus playas con la instalación de tres torres de vigilancia para el servicio de salvamento y socorrismo del municipio. Las instalaciones se levantarán como puestos elevados de observación, equipados para mejorar el control de las zonas de baño y facilitar una respuesta rápida ante corrientes, accidentes, presencia de medusas u otras situaciones de riesgo que puedan ocurrir en el litoral. Cada torre contará con un sistema profesional de megafonía, alimentación con energía solar y materiales resistentes para soportar la exposición continuada al salitre, la humedad, la arena, el viento y la radiación solar.
Sistema de megafonía
Las torres contarán con un punto de observación que alcanzará una altura mínima de 2,70 metros. La superficie de la estructura será de alrededor de ocho metros cuadrados para permitir el trabajo simultáneo de, al menos, dos socorristas. Su diseño permitirá albergar equipos de comunicación, documentación y material de apoyo para el servicio de salvamento. El sistema de megafonía se empleará para emitir avisos preventivos, información general y mensajes de emergencia. Desde estas instalaciones se podrá informar sobre el estado del mar, los cambios de bandera, la presencia de corrientes, medusas u otros organismos potencialmente peligrosos. El sistema también servirá para comunicar evacuaciones, emergencias y recomendaciones dirigidas a los bañistas.
Playa de Mogán al atardecer. / ANDRÉS CRUZ
Portección contra el sol y placas fotovoltaicas
La alimentación eléctrica será autónoma. Las torres incorporarán paneles fotovoltaicos, baterías, reguladores de carga y protecciones eléctricas, de manera que los equipos puedan funcionar sin conexión a la red. La capacidad del sistema deberá cubrir la jornada ordinaria del servicio de salvamento. Las torres también incorporarán sistemas de cierre de seguridad, protección frente a actos vandálicos y estanqueidad para evitar la entrada de agua. Las zonas elevadas estarán rodeadas por barandillas y los pavimentos tendrán acabado antideslizante, incluso cuando se encuentren mojados. Las ventanas serán panorámicas, resistentes a los impactos y protegidas frente a la radiación ultravioleta, con el objetivo de ofrecer una visión amplia de la zona de baño. La instalación de las tres torres dispone de un presupuesto máximo de 70.000 euros y la empresa encargada de su instalación tendrá un plazo máximo de 90 días para llevarla a cabo.
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