Un asalto violento, pero limpio. En apenas tres minutos, un grupo de atracadores -la Policía cree que son cuatro- lograron robar a las afueras de Alicante un tráiler entero cargado con ropa del grupo Inditex, buena parte de ella de la marca Zara, haciéndose pasar por policías, sin que de momento haya sido recuperado ni el vehículo, ni la mercancía, valorada en cerca de un millón de euros. La Policía Nacional ya ha requisado imágenes de cámaras de seguridad, tanto de empresas del polígono El Espartal (Alicante) donde se produjo la encerrona, como de tráfico, pero de momento no hay datos suficientes para establecer la identidad de ese grupo criminal.
Los hechos se produjeron en la madrugada del pasado jueves, poco antes de las tres y media, cuando el conductor del vehículo, que cubría la ruta entre Almería y Alicante, entraba al citado polígono. Según su relato, dos vehículos de gran cilindrada, uno de ellos de color negro y el otro, rojo, este último con una señal luminosa simulando las que usan los coches camuflados de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, le hicieron una maniobra envolvente obligándole a detenerse bruscamente, justo cuando iba a acceder a la rotonda de entrada al área industrial.
El hombre, asustado, paró el camión, momento en que del vehículo de color rojo, que se le había cruzado delante para impedirle continuar la marcha, exactamente como habría hecho un agente de la ley, salieron dos hombres altos y corpulentos, armados con sendas pistolas.
Encañonado y arrojado de la cabina
Los desconocidos se encaramaron a la cabina y, mientras le gritaban «¡alto, policía!», imitando al milímetro una actuación policial, lo sacaron por la fuerza del camión mientras lo encañonaban y lo arrojaron a la calzada, mientras ellos se apoderaban del vehículo. Al mismo tiempo, el camionero vio que del otro coche, el de color negro, que se había colocado detrás del tráiler, salía uno de sus dos ocupantes y se metía en el rojo, para emprender a continuación la huida hacia Alicante.
La misma dirección tomaron tanto el coche rojo como el camión, al que su conductor perdió de vista tras verlo tomar el desvío para incorporarse a la autovía A-31, en dirección igualmente a la capital alicantina.
El hombre pidió ayuda al primer vehículo que le prestó atención, otro camión que salía del polígono, cuyo chófer le dejó el teléfono móvil para llamar al 112, ya que el suyo, al parecer, se había quedado en la cabina, puesto que no tuvo tiempo de cogerlo cuando los dos atracadores lo sacaron a la fuerza y lo tiraron al suelo.
Control de cámaras
La investigación está ahora en manos de agentes del grupo de Atracos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de Alicante, que ya ha solicitado las grabaciones de las cámaras de seguridad del polígono, tanto las que hay en las calles como las de algunas empresas, así como las de tráfico de las autovías A-31 y A-79, en cuya confluencia se produjo el seguimiento y el asalto del camión. Tratan, con ellas, de establecer desde cuándo seguían al camión y cuál fue su ruta de llegada y de huida, y de fijar la identidad de los cuatro asaltantes.
De momento, hay pocos precedentes que hayan trascendido de robos de camiones con ropa utilizando la táctica del falso policía. Uno de los casos más recientes se registró en diciembre del año pasado en la autovía A-3, a la altura de Belinchón (Cuenca), cuando falsos agentes de la Guardia Civil desvalijaron un camión cargado con bolsos de lujo. En esa ocasión, en lugar de llevarse el camión, lo que hicieron fue secuestrar durante unas horas al chófer, mientras trasvasaban la mercancía a otros vehículos, para luego soltarlo, con los ojos vendados y las manos atadas con bridas, en un campo de Perales de Tajuña, ya en la provincia de Madrid. Los cuatro autores de ese robo fueron atrapados por la Guardia Civil a finales de marzo de este año en Torremocha del Jarama (Madrid).
Los once detenidos en Alicante y Sueca
Además, la Policía Nacional detuvo en Alicante a once personas acusadas de apropiarse en una empresa de transportes de Alicante de casi 84.000 prendas de ropa de Zara y Lefties por valor de más de un millón de euros en menos de un año. En ese caso, o que hacían era ir sisando prendas, que luego era comercializada a precios más baratos en mercadillos de la provincia. La mayor parte de las detenciones se ha realizado en Alicante, aunque también ha sido detenida una persona que vendía la ropa en un mercadillo de Elche y otra en una nave de Sueca donde ofertaban la mercancía al por mayor.
Fuente: Información
















