Juan José Chacón, agricultor de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real), dedicó buena parte de su vida al cultivo de olivos y cereales, siguiendo la tradición familiar. Sin embargo, hace unos años decidió dar un giro a su explotación y apostar por un cultivo poco habitual.
La decisión cambió por completo su situación económic, y es que entre 2010 y 2016 pasó de obtener unos ingresos cercanos a los 40.000 euros anuales con los cultivos tradicionales a alcanzar unos 650.000 euros gracias al pistacho
«No hay producto en el campo que se iguale a él. Ni en inversión, ni en producción ni en rentabilidad (…) Creímos en el futuro del pistacho y apostamos por él», declaró en ‘Equipo de Investigación’.
En el programa explicó que su finca cuenta con 160 hectáreas plantadas, aunque cada año sigue ampliando terrenos: «Con lo que gano, lo vuelvo a invertir en tierras para pistachos».
Pistachos. / Theo Crazzolara | Unsplash
Lo sorprendente es que todo comenzó con un crédito bancario de apenas 6.000 euros. Chacón afirmó que en pocos años podría alcanzar ingresos de hasta dos millones de euros, gracias al creciente consumo de frutos secos en España y el mundo:: «Si esta explotación sigue al ritmo que la llevamos se puede ir al millón o dos millones de euros, tranquilamente».
A pesar de los beneficios, el agricultor reconoce que este negocio exige paciencia y capital inicial: «Se puede vivir del pistacho, incluso como un marqués, pero al principio hay que poner mucho dinero. Hay cuatro o cinco años hasta que coge rentabilidad y si lo aguantas, te puedes hacer millonario».

Plantación de pistachos en las fincas que la empresa Foment Agrícola Les Garrigues tiene entre Maials y Llardecans, en Lleida, esta semana. / Joan Altet
Su historia sirve de inspiración para otros agricultores que buscan alternativas más rentables y resistentes que los cultivos tradicionales.












