En «relativa normalidad y tranquilidad» es como definen esta noche pasada algunos ceutíes con los que ha conseguido hablar EL PERIÓDICO.
Bares abiertos, comercios que van levantando persianas…pero migrantes vagando por las calles y presencia, mucha, policial y militar. El Ejército custodia todavía las puertas de loa supermercados y para hacer la compra hay que mostrar documentación
Aunque han actuado los servicios de limpieza en algunos puntos de la ciudad siguen visibles los restos de la crisis migratoria de estos días y de la entrada de más de 60. 000 personas a una ciudad con una población de 80.000 habitantes.
El flujo de personas que regresan a Marruecos por el punto habilitado en la frontera de El Tarajal sigue constante aunque lejos de las cifras que sirvieron en el día de ayer donde llegaban a cruzar según estimaciones oficiales 150 personas al minuto. Ahora se ven pequeños grupos de cinco o diez o veinte personas. Rostros cansados, algunos descalzos, otros con cualquier cosa que han encontrado de los restos de la avalancha de personas de los días atrás. Una estampa que contrasta con los que siguen intentando acceder a nada a Ceuta y que llegan a algunos casos en muy malas condiciones que requieren la atención inmediata de la Cruz Roja y del Ejército despegado en la frontera.
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