Vicente Sánchez, de la Asociación de Prevención de Cccidentes de Tráfico, ha denunciado la «dejadez de colaboración» y el «abandono» que sienten por parte del poder judicial. Esta crítica surge ante la sensación generalizada en la sociedad de que provocar un accidente mortal, especialmente bajo los efectos de drogas o alcohol, «sale barato». Sánchez lamenta que las sentencias no son ejemplares y que esta situación, lejos de ser un caso aislado, se repite con frecuencia. «Esta es una sentencia que clama al cielo, pero es una de muchas, y eso es lo grave», ha afirmado, subrayando la necesidad de no seguir callados y continuar peleando para que estos hechos no sigan ocurriendo.
Una justicia que no educa
Para la asociación, el problema fundamental es que las sentencias actuales no cumplen una función educativa ni disuasoria. «Efectivamente, no educa, no ayuda», ha sentenciado Sánchez. Además, ha puesto el foco en el devastador impacto que estas resoluciones tienen sobre los familiares de las víctimas. En el caso de Tina, una ciclista de 35 años atropellada mortalmente, su familia ha esperado casi cinco años una sentencia que les ofreciera algo de alivio en su duelo. Sin embargo, el resultado ha sido el contrario, agravando su dolor.
En lugar de un alivio te dan una, te ponen una trabanqueta y entonces aún es peor la continuidad del duelo»
Presidente de la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico
El caso de Tina, que tenía 35 años y fue arrollada mientras iba en bicicleta, es un ejemplo paradigmático de estas «actuaciones realmente escandalosas». El conductor no solo la atropelló, sino que la abandonó sin prestarle auxilio y continuó su camino. Sánchez ha criticado duramente la defensa del acusado, quien alegó haber pensado «que era un jabalí». Para el representante de la asociación, esta excusa es inverosímil: «Tú te fuiste de allí porque tenías en el cuerpo algo que no querías que lo supiera nadie, te escondiste y dejaste allí a una persona sin hacerte cargo de la responsabilidad». La posibilidad de que la víctima falleciera por el abandono agrava aún más la situación.
Un 15% de conductores ‘explosivos’
Sánchez ha ofrecido una cifra alarmante: entre un 12% y un 15% de los conductores son ‘explosivos’, ‘delincuentes’ y ‘reincidentes’. Según él, el 85% restante de los conductores padece las consecuencias de este grupo minoritario pero muy peligroso. Considera que las sentencias benévolas no hacen más que perpetuar el riesgo. «Con una sentencia así, estamos protegiendo a este, y estamos protegiendo a cualquier futuro delincuente que actúe de esa manera», ha advertido.
La propuesta de la asociación es clara: es necesario apartar de la vía pública a aquellos conductores que demuestran ser un peligro constante. Sánchez argumenta que esta medida no solo protegería a la sociedad, sino que también sería un bien para las propias familias de los infractores, que a menudo no pueden evitar que conduzcan en condiciones inadecuadas. «La administración sí que tendría entre unos y otros que ayudarles a apartarlos, porque le haríamos también un bien a la propia familia de ellos mismos, de esos delincuentes», ha explicado.
Un drama personal y la petición de cambios
La lucha de Vicente Sánchez tiene también una profunda raíz personal. Ha recordado que su propio hijo fue asesinado hace 31 años por dos motos que realizaban una carrera ilegal. La sentencia en aquel caso fue de apenas 85 días de arresto domiciliario y una multa de 90.000 pesetas. Tras apelar, la audiencia archivó el caso. Esta experiencia le ha llevado a pedir cambios legislativos para que las decisiones no queden «solamente en manos de un juez» y se limite la capacidad de desviarse «demasiado a favor de los delincuentes».
Finalmente, Sánchez ha hecho un llamamiento a la colaboración de toda la sociedad, incluyendo legisladores y medios de comunicación, para lograr un cambio real. Ha destacado el papel crucial de la radio como «el mejor mensajero para llegar a los conductores». La asociación se mantiene firme en su propósito de ser una ventana para hablar de estos problemas y conseguir los objetivos de pacificar la movilidad y proteger a los ciudadanos. «Esperemos que, con el tiempo, entre todos consigamos» revertir esta situación, ha concluido.















