Las eléctricas se han lanzado a explorar nuevas fórmulas para explotar más y mejor sus plantas renovables. España se ha embarcado en un despliegue nuevos tipos de instalaciones de energía verde para aprovechar más los terrenos en que se ubican sus plantas y exprimir al máximo los codiciados puntos de conexión a la red eléctrica.
La hibridación es un proceso que implica combinar varios tipos de energías verdes. Hasta ahora la fórmula más habitual viene siendo colocar paneles solares entre los aerogeneradores de los parques eólicos y también unir equipos de generación eléctrica verde con almacenamiento mediante parques de baterías. España acaba de enchufar la primera ‘megaplanta’ que hace una triple hibridación, uniendo a la vez parques eólicos, plantas solares y grandes baterías. ¿Dónde? En un pequeño municipio de Cuenca.
El grupo EDP ha dado este nuevo paso de combinación de soluciones energéticas renovables. El grupo ha puesto en marcha las pruebas del módulo de almacenamiento en baterías de su parque híbrido en Las Lomillas, en el pueblo de Tébar (Cuenca), en el que se integran tres tecnologías renovables en un mismo punto de conexión. Son 122 megavatios (MW) en total de potencia eólica, solar y de almacenamiento en baterías, que buscan aprovechar al máximo una infraestructura energética de unos 50 MW de evacuación a la red.
La instalación ha ido transformándose y modernizándose en los últimos 20 años, hasta convertirse ahora en el primer proyecto de estas características de triple hibridación de la Península Ibérica. Y es que este emplazamiento ha evolucionado desde la implantación, en 2005, sólo de un parque eólico con 33 aerogeneradores que suman 49,5 MW. En 2025 se sumó una instalación fotovoltaica de 36 MW y, ahora, un sistema de almacenamiento en baterías de 36 MW (72 MWh).
Las tres tecnologías están controladas por un sistema de gestión energética que toma las decisiones de operación, en base a unos algoritmos y bajo las instrucciones de los equipos de gestión de la energía y del centro de control de EDP. Este sistema, instalado en la subestación eléctrica del emplazamiento, decide si es más eficiente verter directamente la energía solar y eólica a la red, si es mejor almacenarla en las baterías o incluso cargarse con la electricidad de la propia red para verterla posteriormente.
“Estamos muy orgullosos de este proyecto, que representa un avance significativo en la integración de tecnologías renovables y sistemas de almacenamiento energético. Es un modelo que contribuye a una gestión de la energía más eficiente, al permitir adaptar la producción renovable, intermitente por naturaleza, a las necesidades del sistema eléctrico y aprovechar al máximo la capacidad del punto de conexión a la red”, explica el consejero delegado de EDP, Miguel Stilwell. “Esperamos que puedan materializarse más proyectos de este calibre, para lo cual será necesario que los procesos administrativos se desarrollen de manera eficiente y ágil”.
La integración del sistema de almacenamiento permite convertir prácticamente este emplazamiento renovable -con una producción intermitente por naturaleza, dependiendo de que haya viento y sol- en una instalación gestionable, capaz de adaptar su producción a las necesidades del sistema eléctrico y aprovechar al máximo la capacidad de su punto de conexión a la red.
EDP lleva años impulsando la hibridación en España y Portugal (entre ambos países cuenta ya con instalaciones con casi 1.000 MW de potencia hibridada). En concreto en el mercado español, el grupo puso en marcha el parque de Cruz de Hierro, con una capacidad conjunta entre energía eólica y solar de 28,8 MW (Ávila); Villacastín, con 28,2 MW (Segovia); Castillo de Garcimuñoz, con 46,4 MW (Cuenca); y Rabosera, de 40 MW (Zaragoza). Con la puesta en marcha de la hibridación global de Las Lomillas, la compañía supera los 260 MW hibridados en España.
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