Además de la prohibición del burka en espacios públicos, vetar el menú halal en los comedores escolares o dificultar el acceso a las prestaciones públicas a las personas migrantes, el tándem PP-Vox que también ha servido para dar luz verde a cinco reformas urbanísticas de una tacada así como, entre otras cosas, introducir la lucha contra el «adoctrinamiento» en las aulas entre las funciones de la inspección educativa. Reformas, adelantadas por Levante-EMV en las últimas semanas, que se habían presentado en formato de enmienda a la Ley de Acompañamiento.
Entre las cinco reformas urbanísticas que el PP había introducido en el trámite parlamentario, evitando así la fiscalización de órganos como la Abogacía de la Generalitat, el Consell Jurídic Consultiu (CJC) o el Comité Económico y Social (CES), se encuentra el permiso para que los promotores puedan prorrogar memorias ambientales de proyectos ya caducadas, incluso con solicitudes presentadas antes de aprobarse esta reforma. También la extensión de la ‘amnistía’ para regularizar viviendas irregulares a aquellas construidas después de 2024, la posibilidad de que propietarios privados se encarguen de la ejecución de planes urbanísticos especiales por la dana, o la aplicación de nuevas excepciones para construir en suelo no urbanizable.
Por su parte, el partido de Santiago Abascal presentó, entre sus 42 enmiendas, una que exigía utilizar la inspección educativa para luchar contra lo que consideran «adoctrinamiento» en los colegios. Con ella, se modifica la ley que regula la inspección, que hasta ahora ya tiene funciones como supervisar la práctica docente y los centros educativos «desde el punto de vista pedagógico» o informar para «la mejora de la calidad de la enseñanza», para incluir también la tarea de «velar por la neutralidad ideológica en los centros educativos».
El texto, aprobado este lunes, hará que la inspección supervise «las actividades docentes, los materiales curriculares y los actos escolares» para garantizar que se mantienen «ajenos a cualquier tipo de adoctrinamiento». En su enmienda, Vox hablaba también de luchar contra el «proselitismo político» pero finalmente este sintagma desapareció para su aprobación.
Las iniciativas salieron adelante este lunes con el voto favorable de ‘populares’ y ‘voxistas’ en una muestra más de sintonía parlamentaria que ha permitido al president Juanfran Pérez Llorca sacar adelante los últimos presupuestos de la legislatura antes de entrar en período preelectoral. La formación ultra solo se negó a aprobar la iniciativa del PP para eliminar trabas a los actos propagandísticos de la Ley de Publicidad Institucional y votó en contra de una modificación de la normativa de policías locales.
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