Los psicólogos han contestado al unísono: la supuesta "terapia de confrontación" usada por Julia Lüderwaldt, la autodenominada terapeuta de la familia Andic (propietarios de la firma Mango), no tiene ninguna base científica. Poner en situación de riesgo a los protagonistas para afrontar un malestar familiar carece de rigor. Es pseudociencia. Otra cosa es que se lleven a cabo técnicas de confrontación en un entorno familiar, con las máximas garantías. Pero su contenido no tiene nada que ver con pasear por un precipicio para experimentar sensaciones arriesgadas. Nos lo explica Júlia Pascual, psicóloga sanitaria y experta en 'coaching' estratégico.
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