El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes estar dispuesto a dialogar con el grupo chií Hezbolá, aliado de Irán, si el presidente libanés, Joseph Aoun, se lo pidiera. El mandatario de la Casa Blanca señaló que «habla con todo el mundo», incluso con personas con las que «muchos creen que no debería hablar, y las cosas salen bien».
«Si el presidente libanés dice que quiere que hable con Hezbolá, yo lo haré», declaró Trump a la prensa durante una reunión en la Casa Blanca con Aoun para dar un impulso a las negociaciones entre el Líbano e Israel, países vecinos sin relaciones diplomáticas, con el objetivo de cerrar un acuerdo de paz que permita la retirada de las tropas israelíes del sur libanés.
Ambos países firmaron el pasado 26 de junio en Washington el llamado Marco Trilateral, un acuerdo patrocinado por Estados Unidos para implementar una serie de áreas en las que comenzará la retirada paulatina de las fuerzas israelíes que deben ceder el control al Ejército libanés, las denominadas «zonas piloto».
Israel se está «reubicando»
A pesar de la tregua pactada en dicho acuerdo, Israel mantiene los ataques en el Líbano para combatir lo que considera la amenaza de Hezbolá, que se opone a las negociaciones. Según Trump, el Ejército israelí sigue adelante con su retirada de áreas ocupadas en el sur de Líbano después de que sus tropas abrieran fuego en una de las llamadas ‘zonas piloto‘ de las que se había comprometido a retirarse para ceder el control militar a Beirut.
«Están en pleno proceso de repliegue, están reubicando otras unidades y, cabe destacar, se llevan muy bien (con el Ejército libanés). Fue un excelente acuerdo el que firmaron con el Líbano», explicó el mandatario en referencia al marco suscrito tras la mediación de Estados Unidos.
En la reunión, Aoun agradeció a Trump por su logro «histórico» en la mediación del acuerdo trilateral que, dijo, tiene como último objetivo detener para siempre «la hostilidad entre el Líbano e Israel». El mandatario libanés aseguró ante Trump que el presidente del Parlamento de su país, Nabih Berri, líder de un partido chií cercano a Hizbulá, apoya los esfuerzos de paz y «desea que termine la guerra».
Tensión en el mar Rojo
Respecto a la tensión en otro punto de esa convulsa región, Trump ha advertido de que EEUU tomará medidas si los rebeldes hutíes del Yemen, aliados de Irán, cumplen su amenaza de imponer un bloqueo marítimo en el mar Rojo. Las declaraciones de Trump se producen después de que el portavoz militar hutí, Yahya Sarea, anunciara un bloqueo inmediato contra buques vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo.
Un bloque en esa zona abriría un nuevo frente en la guerra de Estados Unidos contra Irán, que ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. Arabia Saudí, aliado de Washington, condenó este lunes el anuncio de los rebeldes hutíes prometiendo tomar «todas las medidas necesarias» para proteger sus buques.
Esta escalada representa el enfrentamiento directo más grave entre Arabia Saudí y los hutíes desde que ambas partes iniciaron un proceso de acercamiento respaldado por la ONU en 2022, que redujo drásticamente los ataques transfronterizos, si bien nunca se ha alcanzado un acuerdo de paz integral.
Las tensiones han aumentado en las últimas semanas después de que los hutíes acusaran a Arabia Saudí de endurecer las restricciones en las zonas bajo su control y culparan a Riad de los ataques aéreos que dañaron las pistas del aeropuerto de Saná la semana pasada para impedir el aterrizaje de un avión iraní.
Fuente: El Periódico














