La ciudad deportiva del Real Madrid en Valdebebas dejará de ser urbanísticamente una parcela reservada casi exclusivamente al fútbol y al deporte. La recalificación que ya ha aprobado de forma provisional el Ayuntamiento de Madrid a través de la modificación del Plan General crea un nuevo orden que permitirá combinar en el mismo recinto instalaciones deportivas, equipamientos privados y actividades terciarias. Esto permitirá al club presidido por Florentino Pérez construir desde las oficinas de multinacionales tecnológicas hasta universitario, centros de investigación, universidades, hoteles, comercios y hasta un gran auditorio.
El cambio es importante porque hasta ahora la parcela que aloja la ciudad deportiva estaba calificada como dotacional deportivo privado, con 360.000 metros cuadrados edificables destinados a instalaciones deportivas y usos asociados. Con la nueva ordenación, el techo máximo asciende a 532.550 metros: 276.000 para equipamiento privado, 172.550 para servicios terciarios y 84.000 que continúan siendo deportivos. La propia normativa permite, además, mezclar esos usos entre las distintas áreas del campus e incluso dentro de un mismo edificio en determinados supuestos, según el expediente al que ha accedido EL PERIÓDICO. Lejos queda el sueño del empresario Enrique Riquelme, presidente de Cox, que se presentó a las últimas elecciones a la presidencia del Real Madrid contra Pérez con la promesa de desarrollar en estos terrenos un parque temático y espacio de recreo para los socios del club.
Oficinas, hoteles, tiendas y ocio
La parte más novedosa es el terciario. El Ayuntamiento no ha creado una categoría limitada exclusivamente a empresas tecnológicas, a pesar de que lo que presentaron el Consistorio, la Comunidad y el propio club es la creación de un distrito tecnológico. Las nuevas normas permiten «todas las clases del uso servicios terciarios», con una única prohibición expresa, la de no construir un gran centro comercial. También obligan a que como mínimo la mitad del espacio terciario se dedique a oficinas.
Infografía del Ayuntamiento de Madrid de la futura ciudad deportiva del Real Madrid / Ayuntamiento de Madrid
Eso deja al Real Madrid un margen muy amplio para configurar el futuro campus. El propio estudio económico de Savills incluido en el expediente trabaja con un escenario en el que 100.000 metros cuadrados se destinan a oficinas que se conviertan en el ‘cuartel general’ de compañías tecnológicas y de innovación, espacios de investigación y áreas de trabajo colaborativo para startups y empresas de menor tamaño. Los 72.550 metros restantes se reservan a lo que el documento denomina «resto de terciario», donde cita expresamente «comercio de proximidad, hospedaje y recreativo«.
Por tanto, la recalificación abre la puerta a que dentro de la actual ciudad deportiva aparezcan hoteles o apartahoteles (que se conoce ahora como flex living), tiendas, espacios de ocio y servicios destinados a trabajadores y visitantes, además de oficinas. El expediente menciona también la necesidad de incorporar actividades cotidianas como «comercios, servicios de comida, de atención personal, etc.» para que quienes trabajen en el nuevo distrito puedan resolver parte de sus necesidades sin desplazarse fuera del recinto. Lo que no podrá levantarse es un gran centro comercial en el sentido urbanístico del término: la categoría de gran superficie comercial queda expresamente prohibida. Sí podrá haber comercio de menor escala integrado en el conjunto.
Un hospital universitario y centros de investigación
La mayor cantidad de edificabilidad, sin embargo, no corresponde al terciario sino al equipamiento privado. Aquí la regulación es todavía más flexible: se admiten todas las categorías de equipamiento privado contempladas por el Plan General excepto la vivienda dotacional, y podrán convivir varias categorías en un mismo edificio o repartirse entre edificios diferentes.
Savills utiliza precisamente esa flexibilidad para dibujar cómo podría desarrollarse el proyecto. El informe organiza buena parte del equipamiento alrededor de dos grandes ejes: sanidad y educación. Para el primero plantea «laboratorios de investigación, life science, hospital universitario, biomedicina, etc.”; para el segundo menciona «centros universitarios, de actividades de formación especializada y de investigación y tecnología«.
Esto significa que el futuro distrito podría incorporar desde laboratorios y centros biomédicos hasta facultades, escuelas especializadas o instalaciones universitarias. No se trataría necesariamente de equipamientos gestionados por el Real Madrid: urbanísticamente la parcela quedaría habilitada para que esos usos sean desarrollados por operadores privados dentro del complejo.
Un auditorio de 20.000 metros cuadrados
El expediente llega todavía más lejos en el apartado cultural. El escenario de Savills propone la creación de una «pieza singular», un auditorio de 20.000 metros cuadrados, concebida para albergar eventos corporativos del Centro de Innovación Tecnológica, congresos, conferencias y actividades formativas. Junto a él, el modelo reserva otros 36.000 metros para distintos espacios culturales. No se trata de una referencia genérica, ya que se ha estimado hasta su coste de construcción, que ascendería hasta los 60 millones de euros.
Más que campos de entrenamiento
Incluso la parte que seguirá siendo estrictamente deportiva permite levantar mucho más que campos de fútbol. La nueva ordenación contempla instalaciones de utilización general como gimnasios, polideportivos, campos de fútbol o piscinas, pero también centros para entrenamiento de alto rendimiento y formación de técnicos. Dentro del uso deportivo se permiten expresamente aulas de formación, salas audiovisuales y de conferencias, un centro médico deportivo, residencias deportivas, instalaciones docentes y oficinas de gestión administrativa.
Para las instalaciones deportivas destinadas a espectáculos se admiten además salas de prensa, radio, televisión e Internet, así como dependencias de organismos como UEFA o FIFA. La normativa contempla incluso clubes sociales con espacios de reunión y conferencias y salas donde puedan exhibirse trofeos, fotografías y otros elementos relacionados con la historia del Real Madrid y del deporte. Aunque no estará permitido colocar allí viviendas, sí hospedajes. Las residencias deportivas son posibles porque la propia norma las considera vinculadas jurídicamente al uso deportivo.
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