Diego Domínguez, campeón del mundo de piragüismo y medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París, ha lanzado una reflexión en redes sociales que ha generado un amplio debate. A raíz de las celebraciones por el Mundial de fútbol, el deportista ha puesto de manifiesto la enorme diferencia de reconocimiento social que existe con otras disciplinas.
El piragüista ha explicado su propia experiencia. «Tuve la suerte de ganar una medalla olímpica con España en París, y fue, sin duda, el momento más feliz de mi vida«, ha confesado. Sin embargo, es consciente de que «probablemente, nunca voy a vivir un reconocimiento social como el que vive un futbolista cuando gana un mundial«.
No es una queja, es una petición
Domínguez ha querido dejar claro que sus palabras no son una crítica al deporte rey. «No es una queja ni muchísimo menos«, ha asegurado en El Partidazo de COPE. Al contrario, reconoce que «el fútbol tiene una capacidad única» para «unir y emocionar a millones de personas como ningún otro deporte puede«. Su verdadera petición es otra.
El piragüista anhela que se conozcan más las historias de superación que hay detrás de otros atletas. «Ojalá que algún día conozcamos un poco más las historias que hay detrás de los logros de tantos otros deportistas que también llevan el nombre de España por el mundo«, ha expresado, convencido de su potencial.
Una responsabilidad de todos
El medallista olímpico considera que la responsabilidad de esta falta de visibilidad es compartida. Su reflexión va dirigida «un poco para todo el mundo«, incluyendo a los medios de comunicación, los aficionados e incluso a los propios deportistas.
«Creo que también los deportistas tienen gran parte de la culpa de que no se les visibilice más, porque al final deberíamos darnos un poco más a conocer también nosotros«, ha admitido Domínguez, haciendo autocrítica sobre su propio colectivo.
A pesar de que el piragüismo es el deporte con más medallas olímpicas de la historia de España, Domínguez ha sentido el «apoyo increíble» de la afición principalmente durante los 15 días que duran los Juegos. Cree que, con tiempo y trabajo, se puede ir más allá.
El camino a seguir
Para el deportista, la solución pasa por un «trabajo conjunto» de todas las partes implicadas. Pone como ejemplo a Carolina Marín, una figura que «sí que tiene mucho más reconocimiento social» gracias a que se le ha dado más visibilidad mediática a lo largo de su carrera.
Domínguez, que se declara «superfutbolero«, buscaba con su mensaje que «la sociedad reflexione un poco de por qué una cosa sí, por qué la otra no». Su objetivo es que se valoren las historias del olimpismo y la preparación de cuatro años que hay detrás de cada logro.
Finalmente, el piragüista ha tendido la mano para ayudar a cambiar la situación, ofreciéndose a conectar a los medios con atletas que tienen grandes historias que contar. «Si queréis alguna historia bonita, me escribís y buscamos a alguien que la cuente«, ha concluido.












