La Fiscalía Provincial de Castellón pide unas penas que, en conjunto, ascienden a 21 años de cárcel a un varón por supuestamente amenazar, vejar, herir y agredir sexualmente a su pareja. Unos hechos por los que deberá sentarse en el banquillo de los acusados el 10 de septiembre del 2026.
Los hechos se remontan al año 2025. El varón, en prisión provisional por esta causa desde septiembre del 2025, mantenía con su víctima una relación sentimental, marcada por el comportamiento celoso y obsesivo del acusado, según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía. Estaba inmersa en una relación de alta dependencia del acusado y, aunque en diversas ocasiones se planteaba el cese de la relación, cedía cuando el procesado la buscaba.
«Me lo vas a hacer o no»
El lunes día 1 de septiembre de 2025, presuntamente el procesado, con finalidad de menoscabar la integridad física de la mujer, y buscar su anulación como persona comenzó a proferir insultos y a tratarla con desprecio, lo que se alargó durante toda la jornada, hasta que al final del día, el acusado, supuestamente, la agarró fuertemente del cuello limitando su respiración de forma que cayó al suelo en donde este aprovechó para propinarle dos patadas en la espalda. Tras el incidente, se fueron a dormir, si bien, sobre las 6.30 horas del día 2, la perjudicada se levantó al lavabo. El procesado la siguió, la miró y de forma intimidante espetó “me lo vas a hacer o no”, “dígame o no respondo” “usted ya sabe». Dado que la perjudicada no quería hacerlo, el procesado, insatisfecho, le propinó un bofetón mientras espetaba “no lo estás haciendo bien”. ¿Qué tienes otro? Me lo vas a hacer o no?, por lo que la víctima, atemorizada, repitió la acción, que, de nuevo, no satisfizo al procesado, marchándose a la cama en donde el procesado, furioso, le propinó un codazo en el costado y una patada en la pierna.
Golpes en cabeza, pecho, cara y brazos
Asimismo, el día 2 de septiembre, de nuevo, el procesado, con la finalidad de menoscabar su integridad física, la agarró fuertemente del pelo y la arrastró por el suelo hasta la habitación, en donde se enrolló una toalla en el brazo, para evitar hacer ruido y dejar marcas, y comenzó a propinarle golpes en la cabeza, pecho, cara y en los brazos.
Un cuchillo en la sién
En la mañana del día siguiente, a primera hora, el acusado ordenó a esta que bloqueara “a todas las perras de su celular” y que dejara solo el de su hijo, a lo que ella se opuso, lo que nuevamente desató la ira del procesado, que volvió a enrollarse la toalla en la mano y comenzó de nuevo a propinarle puñetazos en la cara, la cabeza, y varias patadas, hasta que la dejó, yéndose esta al cuarto de baño, en donde se encerró y se dio una ducha, si bien el acusado al poco rato, comenzó a golpear la puerta con fuerza, por lo que salió uno de los inquilinos de la vivienda. Ello dio confianza a la mujer, que abrió la puerta y este la cogió del pelo y la arrastró por la vivienda, y al pasar por la cocina, cogió un cuchillo, tras lo cual la llevó de nuevo al dormitorio en donde la agarró del cuello y la lanzó a la cama, colocándose sobre ella y con la finalidad de envilecerla y atemorizarla, colocó la punta del cuchillo en la sien y presionó, para a continuación comenzar a hacer ademán de clavárselo hasta que finalmente lo clavó con fuerza en la mesa.
Hematomas y cardenales
Como consecuencia de estos hechos, la perjudicada sufrió lesiones consistentes en múltiples cardenales en espalda, región mamaria, miembro inferior izquierdo, muslo derecho, hombro y región externa de brazo izquierdo, cara interna, antebrazo derecho y base del pulgar, región costal, región interclavicular, escoriaciones lineales múltiples en región cervical, lateral y sien izquierda, con eritema alrededor para lo que precisó primera asistencia facultativa y de las que tardó en sanar 7 días.
Indemnización
La Fiscalía considera estos hechos constitutivos de dos delitos de amenazas, por los que pide tres años de prisión, otro delito de agresión sexual, por el que pide 15 años, y tres de lesiones, con agravante, por los que pide un año por cada uno. Además, solicita 30 días de localización permanente y alejamiento por las vejaciones. Finalmente, también indemnizar a su víctima en la cantidad de 450 euros por las lesiones causadas y en la cantidad de 30.000 euros por los daños morales y secuelas.
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