El expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha cerrado este domingo la puerta a respaldar unos futuros Presupuestos Generales del Estado mientras el Gobierno de Pedro Sánchez no revierta lo que considera un trato discriminatorio hacia Cataluña en materia de inversión pública. El dirigente independentista sostiene que el Ejecutivo incumple sistemáticamente las inversiones comprometidas para la comunidad y denuncia que Madrid sigue siendo la principal beneficiaria de la ejecución presupuestaria.
En un artículo difundido en su cuenta de X bajo el título Los datos oficiales confirman la persistente asfixia de Cataluña, Puigdemont se apoya en las cifras de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), dependiente del Ministerio de Hacienda, para afirmar que Cataluña recibió en 2025 únicamente el 8,6% de la inversión regionalizable ejecutada por el Estado.
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Según esos datos oficiales, la comunidad catalana recibió 1.321,2 millones de euros de un total de 15.368 millones ejecutados, mientras que la Comunidad de Madrid concentró 3.217,7 millones, más del doble de la inversión destinada a Cataluña, pese a que ambas autonomías presentan un peso demográfico y económico similar.
Unas nuevas cuentas
A juicio del líder de Junts, estas cifras evidencian un incumplimiento reiterado por parte del Gobierno y justifican su negativa a negociar unas nuevas cuentas. «¿Cómo se puede votar a favor de un presupuesto español si antes no ha ejecutado todo lo que debe y no nos ha añadido el diferencial que nos separa de Madrid?», plantea Puigdemont en su escrito.
El expresidente acusa además al Ejecutivo de haber retrasado deliberadamente la publicación de los datos de ejecución presupuestaria. En su opinión, el Gobierno mantuvo ocultas las cifras durante más de un año porque eran «una auténtica vergüenza, una indecencia y un insulto a todos los catalanes».
Puigdemont sostiene que este comportamiento demuestra que el Estado aprueba unas inversiones que después no acaba ejecutando en Cataluña, mientras mantiene un nivel de inversión muy superior en Madrid. «Nos regalan los oídos con los presupuestos que se aprueban, pero después, cuando se analiza la liquidación, acaban invirtiendo muchísimo más en Madrid que en Cataluña», afirma. El dirigente independentista considera que esta situación se repite de forma sistemática y asegura que, por sí sola, bastaría para justificar las tesis soberanistas.
Rechazo al consorcio de inversiones
El líder de Junts también carga contra el consorcio de inversiones acordado entre el Govern de Salvador Illa y ERC para supervisar la ejecución presupuestaria en Cataluña. A su juicio, ese mecanismo no resuelve el problema de fondo porque, según sostiene, Madrid no necesita un órgano de control para recibir unas inversiones que, afirma, superan ampliamente las destinadas a Cataluña. «Que no nos vengan con consorcios paritarios para controlar la ejecución presupuestaria, porque Madrid no lo necesita y recibe cada año una sobreinversión que multiplica la que recibimos los catalanes«, asegura.
Los diputados catalanes
En este contexto, Puigdemont sostiene que ningún diputado catalán debería respaldar unos Presupuestos Generales del Estado mientras el Gobierno no cumpla íntegramente los compromisos adquiridos con Cataluña y corrija el desequilibrio inversor que, a su juicio, reflejan los datos oficiales. El expresidente extiende además sus críticas al Ejecutivo catalán de Salvador Illa y advierte de que un Govern que acepte esta situación «no sirve para defender los intereses del país» ni puede aspirar al respaldo de quienes defienden «una Cataluña próspera y libre».
La posición expresada por Puigdemont vuelve a situar la ejecución de las inversiones del Estado en Cataluña como una de las principales condiciones de Junts para cualquier futura negociación con el Gobierno, en un momento en el que el Ejecutivo sigue sin contar con una mayoría suficiente para sacar adelante unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.









