El campus de Elche de la Universidad CEU Cardenal Herrera incorporará a partir de septiembre el Grado de Medicina, de manera que la provincia de Alicante contará con tres facultades que ofertarán esta titulación en poco más de 30 kilómetros, dos de ellas en la capital del Baix Vinalopó. Lo hará, además, con el interrogante de las prácticas formativas, que, precisamente es lo que originó el conflicto de la Universidad Miguel Hernández (UMH) con la Universidad de Alicante, ya despejado. Hasta el extremo de que el rector del CEU, Higinio Marín, apuntó al Hospital Universitario del Vinalopó, junto a otros centros públicos y privados, pese a que las prácticas llegarán en cursos posteriores. Todo en un contexto en el que, además, Marín dejó claro que se va a trabajar ya en la puesta en marcha de un instituto de salud para atender a personas vulnerables, en la línea de lo que ya se está haciendo con Clínica Odontológica Universitaria emplazada en las instalaciones del Capitolio, a través de los convenios firmados con Proyecto Hombre, Conciénciate, Cáritas, Cruz Roja y Elche Acoge, para ofrecer tratamientos odontológicos básicos y esenciales sin coste a personas y familias en riesgo de exclusión social.
Paco Sánchez, Ávaro Antón, Higinio Marín y Manuel Sureda, este lunes en el edificio del Capitolio. / Héctor Fuentes
Sin ánimo de lucro
Higinio Marín comparecía este lunes junto al vicerrector del campus de Elche, Álvaro Antón; el gerente, Paco Sánchez; y el vicedecano de la nueva titulación, Manuel Sureda González, casi tres semanas después de que se hiciera pública la puesta en marcha de Medicina. En ese marco, el rector incidió en dos aspectos. Por un lado, en la apuesta clara por Elche. Por el otro, en que el CEU es una fundación sin ánimo de lucro en la que los únicos que ganan dinero son los empleados y los proveedores, y en la que lo que prima es la calidad formativa.
Un argumento que es el que le valió para justificar que se haya puesto en marcha un grado con 50 plazas. “Si hubiéramos puesto 150 plazas se habrían cubierto”, argumentó el rector. “Estoy seguro de que si se ponen en marcha nuevas nuevos grados de Medicina en la región por parte de universidades privadas, no tendrían la moderación de sacar un grupo de 50, pero queremos que los estudiantes tengan con los profesores una relación inmediata y continua, porque la carrera de Medicina no es como cualquier otra. Las responsabilidades que asumen los profesionales graduados son responsabilidades que afectan a la salud”, apostilló.

El rector del CEU, Higinio Marín, en un momento de la comparecencia. / Héctor Fuentes
El claustro
A partir de ahí, relató que el claustro estará compuesto por personal médico en ejercicio y por otro con un perfil más enfocado a la investigación, con incorporaciones que proceden de la Universidad de Oxford o del Hospital Mount Sinai en Estados Unidos, por ejemplo, bajo la dirección del nuevo vicedecano, el oncólogo Manuel Sureda González, quien tachó de “ilusionante” este proyecto. Sureda, asimismo, puso el foco en que el objetivo que se ha marcado es “contribuir a colocar al ser humano enfermo otra vez en el centro del acto médico”, frente a la sanidad de los últimos años, marcada por las cuentas de resultados o la sostenibilidad del sistema, entre otras cuestiones, como él mismo se encargó de resaltar. “Es fácil que en los hospitales, en el lenguaje coloquial entre los sanitarios, se diga que en la habitación X hay un páncreas o en la habitación Y una neumonía, cuando lo que hay es un ser humano que está padeciendo una enfermedad”, subrayó.

Paco Sánchez, Ávaro Antón, Higinio Marín y Manuel Sureda, este lunes en el edificio del Capitolio. / Héctor Fuentes
Ampliación
De hecho, para lograr este objetivo, el plan de estudios no sólo incorpora materias científicas y clínicas, sino también asignaturas de Antropología, Doctrina Social de la Iglesia -es una universidad católica- e Historia. De hecho, la modificación de la memoria del grado es lo que ha permitido que el CEU, que ya impartía Medicina en sus campus de Valencia -donde se ofrece en inglés- y Castellón, pueda traer Medicina a Elche, sin necesidad de crear un título oficial diferente, sino ampliando a otro campus el grado ya autorizado en las otras dos provincias valencianas.
Un paso que contó con el visto bueno de la Generalitat después de que la Universidad privada, como explicó el rector, garantizara que disponía “de los hospitales necesarios para que se pusieran en marcha las prácticas, que son muy importantes en todas las titulaciones de salud”. Posteriormente, y preguntado de nuevo por las prácticas, aclaró que “tenemos varios convenios”, señalando que los más importantes son los que se sitúan en el entorno, apuntando directamente al Hospital Universitario del Vinalopó de Elche, donde ya está haciendo prácticas el alumnado de otras titulaciones del CEU, y también a centros privados.

Alumnado de Odontología, durante unas prácticas. / INFORMACIÓN
Plazas disponibles
No obstante, explicó que “hay plazas disponibles en centros públicos de referencia en la provincia y que en nuestra relación con la conselleria y con las direcciones de esos centros daban la seguridad, la viabilidad y la posibilidad de realizar prácticas”, abriendo así la puerta a otras infraestructuras sanitarias. Una cuestión en la que aseguró que ha contribuido de forma decisiva, como manifestó, el hecho de que todos los hospitales públicos se hayan convertido en universitarios, pero también que sean las direcciones de los hospitales las que gestionen las plazas disponibles para las prácticas, y no las universidades, como ocurría antes.

Aulas de la Universidad CEU Cardenal Herrera en el edificio del Capitolio. / Áxel Álvarez
“Entorno pacificado”
“Antes, aunque constaba públicamente la evidencia de que había plazas sin ocupar, las universidades no autorizaban la entrada de estudiantes de otras universidades que no fueran la propia”, dijo a modo de crítica sutil. “El resultado después de la implementación durante un año, y pese a la oposición previsible de algunas de las instituciones públicas, no todas, es que todo el curso pasado ha transcurrido sin ninguna incidencia”, afirmó, algo que, sea como fuere, ha allanado el camino. Es más, puso el foco en que el grado no se ha solicitado ahora, una vez solventado el conflicto entre la UMH y la UA, aunque admitió que lo ha hecho todo más fácil. “La circunstancia de la implementación de Medicina en la Universidad de Alicante para nosotros era un factor periférico y secundario”, destacó, aunque admitió que “era mejor aterrizar en un entorno pacificado”.
Instituto de Salud
Ahora bien, especialmente ilusionado se mostró con la puesta en marcha del Instituto CEU de Salud, integrado en CEU Social, que combinará docencia, investigación, asistencia y acción social. El proyecto comenzará con prestaciones vinculadas a Fisioterapia, Psicología y Enfermería, y, conforme vaya avanzando, al nuevo grado también Medicina, y ofrecerá atención a personas con recursos limitados, en riesgo de exclusión o con necesidades específicas relacionadas especialmente con la oncología, la neurología y la pediatría. Los estudiantes participarán siempre bajo supervisión profesional, siguiendo un modelo de aprendizaje y servicio inspirado en las Student-Run Free Clinics internacionales. El instituto aplicará un enfoque biopsicosocial que tendrá en cuenta no solo el problema clínico, sino también las circunstancias emocionales, familiares y sociales de cada usuario. “Queremos ponerlo en marcha y nos hacen mucha ilusión. Las universidades medievales nacieron del corazón de la Iglesia, y atendían las necesidades de educación y las necesidades de cura”, destacó el rector del CEU, que dijo que el proyecto está a expensas de encontrar las instalaciones idóneas en Elche.
Suscríbete para seguir leyendo












