El partido por el tercer y cuarto puesto del Mundial es un plato amargo que nadie quiere degustar. Quedarse a las puertas de la final y, además, tener que disputar un encuentro más no es algo que precisamente desee ninguno de los dos equipos. En el caso de esta noche, Francia e Inglaterra se están midiendo en busca de un tercer puesto con el que poner fin a su participación en la Copa del Mundo, que se ha disputado en Estados Unidos, México y Canadá.
Y, como no podía ser de otra manera, Magaluf, lugar habitual para el turismo británico, no ha querido perderse el último partido de la selección inglesa, pese a la decepción de haber sido eliminada frente a Argentina.
Ya durante la tarde, combatiendo el intenso calor que ha sacudido toda la isla, muchos seguidores de Inglaterra han ido ocupando sus sitios en bares y restaurantes, ataviados con los colores de su selección, sabedores de que la victoria otorgaba poco más que el honor de finalizar terceros, pero siguiendo con atención el choque de los de Tuchel.
En especial, las céntricas calles de Punta Ballena han registrado la mayor actividad. A pesar de que el partido ha comenzado a las 23.00 horas, muchos han interrumpido su ocio nocturno para seguir el encuentro. Incluso se ha visto alguna camiseta de Francia entre la multitud, aunque no ha sido lo habitual. Dio la impresión de que, a estas alturas, el resultado era lo de menos en la penúltima noche mundialista en Calvià












