En la misma semana en la que el hermano del presidente del Gobierno ha sido condenado por prevaricación, se confirma que su esposa se sentará en un banquillo por los delitos de tráfico de influencias y malversación. De esta manera responden fuentes del Partido Popular tras conocerse la última decisión de la Audiencia de Madrid sobre la situación de Begoña Gómez.
En el PP señalan que se trata «de una situación sin precedentes en la democracia española e inconcebible en cualquier democracia europea, que se suma a las 127 imputaciones por corrupción que rodean al presidente del Gobierno y a su partido, el PSOE. «Ningún demócrata debería normalizarlo», remachan.
Es más, apuntan a que «una instancia superior confirma algunas medidas del juez instructor y corrige otras, demostrando que la Justicia funciona. Como sucede en cualquier democracia, mal que le pese a Pedro Sánchez y a sus voceros».
Por ello, desde el PP consideran que «al Gobierno le habrá durado la euforia por la separación de poderes lo que ha tardado en conocer esta decisión. Es una característica típica de los líderes autoritarios a los que ayer hizo referencia Alberto Núñez Feijóo, que solo aceptan las sentencias cuando les dan la razón».











