Agentes de la Guardia Civil detuvieron a tres personas por diversos actos vandálicos en los que se destrozaron varios vehículos en la playa de Oliva, y de los que ya informó este periódico. La investigación, según informaron fuentes del Instituto Armado, se inició cuando se recibió una serie de denuncias por daños en vehículos en un mismo lugar y momento, en concreto en el sector de Terranova-Burguera.
Gracias a la información aportada por los denunciantes y varios testigos se pudo identificar el vehículo que emplearon los delincuentes para trasladarse a los lugares y cuál fue la cronología de los hechos.
Posteriormente se pudo averiguar que era un vehículo de alquiler. La empresa arrendadora colaboró en la investigación e identificó a los usuarios de los vehículos, de los que posteriormente se lograron todos los datos de filiación.
Finalmente, gracias también a la colaboración con Policía Local de Oliva, se pudo detener a tres hombres, de entre 29 y 43 años de edad y nacionalidad española a los que se les imputan cinco delitos de daños en vehículos. Además, se están realizando gestiones para identificar a otros posibles perjudicados y ofrecerles la posibilidad de plantear denuncia.
Controles en la playa de Oliva. / Levante-EMV
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Oliva en coordinación con agentes de la Policía Local de Oliva. Las diligencias fueron entregadas al Juzgado de Instrucción de Gandia número 2.
Vandalismo veraniego
La detención se ha realizado en un tiempo récord. La Asociación de Vecinos de los Sectores 6 y 19 denunció hace unos días daños en hasta siete vehículos estacionados en la urbanización, algunos de ellos con impactos de piedras.
El viernes pasado la alcaldesa, Yolanda Pastor, recibió en su despacho a representantes de la asociación, eso sí tras múltiples peticiones de los vecinos. La primera edila hizo un llamamiento a la calma y desmintió que Oliva fuera una «ciudad sin ley».
Los vecinos explican que estos actos vandálicos, que se producen en lugares cercanos a unos locales de ocio, y en los que se incluyen peleas, gritos, botellones o daños en viviendas, se han venido repitiendo en los últimos veranos.
Tras este arresto y la mayor vigilancia policial las autoridades confían en que no se vuelvan a repetir. Con todo, la asociación, que se creó el año pasado precisamente ante estos hechos que alteraban la convivencia, insiste en reforzar la vigilancia policial durante los meses de verano e instalar cámaras de videovigilancia en los puntos más conflictivos.
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