«Franco cerró la Verja en 1969 y Franco la quita ahora». A eso de las once de la noche el ingenio corría a espuertas regalando titulares a la prensa en la improvisada cola en el acceso a Gibraltar de la policía británica en el que ha sido su último servicio en esta histórica frontera, la última en suelo continental. RIP por una Verja con 117 años de historia.
Con la alegría en el cuerpo después del ansiado pase a la final del Mundial 2026 y con la banda sonora de fondo de los claxones que celebraban los goles de la selección de Luis de la Fuente, un grupo variopinto de españoles ha aguardado paciente a vivir este momento his-tó-ri-co: dicho lentito y con mucha solemnidad. Lo ha sido. Una noche de las que se guardan en la memoria para siempre -espontánea, alegre, festiva- y el último destino en esta frontera para Dwayne Ignacio, el agente británico testigo de este hito. El bobby ha animado como el que más el cotarro: «Tengo un Instagram donde comparto mis videos de rutas en bicicleta y lo hago en llanito, llanito». Hacemos caso a la recomendación: instagram apuntado.
Si el 15 de diciembre de 1982 la primera en cruzar la Verja fue Carmen Ward, la primera española que se ha puesto en la cola este 14 de julio de 2026 ha sido Encarni Núñez, vecina de La Línea, nacida en Sevilla hace 77 años y dueña de una gracia natural de esas que no se impostan. «Vivo ahí al ladito de la frontera, me levanto y lo primero que veo es el Peñón, ¿cómo no iba a estar aquí?», explicaba a los periodistas esta mujer que, como tantos, tantos otros, también formó parte en su día de la mano de obra que reclamaba la colonia británica. «Fui limpiadora tres años, luego vendí oro… trabajé mucho para sacar adelante a mis tres hijos, que son tres soles, porque me separé a los 35 años, sabe usted. Siempre me han dicho que era una moderna».
Fabián Pìcardo y Juan Franco, los primeros en cruzar sin Verja
Juan Franco y Fabián Picardo, a su entrada a Gibraltar sin Verja. / Juanjo Butrón
Sin Verja que las separe, La Línea y Gibraltar encaran ahora una nueva etapa de modernidad. Y ha querido el protocolo que los primeros en cruzar la Verja ya sin frontera hayan sido dos políticos exultantes, al menos esta noche, impulsores y protagonistas de este acuerdo, firmado este martes en Bruselas: Juan Franco, alcalde de La Línea, y Fabián Picardo, ministro principal de Gibraltar. Abrazados para entrar en la historia, el mejor espejo donde se deben mirar sus pueblos. «Queríamos tener una relación nueva y diferente con España», sentenció el político llanito a TVE.
Como suele pasar en estas cosas, ocurre que es difícil fijar la atención en un sólo punto: una banda tocando el Himno de la Alegría, bobbies, focos, mucha prensa, una suerte de derribo simbólico de un tramo de valla, más pensado para la foto que para la épica, una melé de linenses cruzando sin enseñar el DNI y coches llanitos con pancartas en castellano perfecto… El control ordinario de la frontera ya era cosa del pasado. La Verja fue una fiesta. Y pilló a los agentes de la Policía Nacional de turno esta noche sin saber muy bien qué hacer.
«Le voy a dar las gracias, claro. Si no llega a ser por el empeño de este gobierno, este acuerdo no se consigue»
Muchos linenses saludaron este nuevo escenario con salvas de ¡Viva España!, se escuchó, aunque de forma discreta pero ciertamente inoportuno en una noche así, el clásico ¡Gibraltar, español!, y también hubo lugar para la consigna «¡Pedro Sánchez, hijo de puta!». Cada cual se retrata ante la historia como puede. El alcalde de La Línea, el municipio que cada día manda a unas diez mil personas a trabajar a suelo llanito, decidió hacerlo compartiendo con los medios cuál sería el primer mensaje que le trasladará este miércoles al presidente del Gobierno: «Le voy a dar las gracias, claro. Si no llega a ser por el empeño de este gobierno, este acuerdo no se consigue«. «Y ya luego -advirtió- seguiremos con todas las reivindicaciones que tenemos: de pensiones, de pesca, de qué pasa con estas vías de acceso…», dijo este nieto de un trabajadoren Gibraltar.
«Somos linenses, vivan los llanitos»
Al alcalde más votado de España se le notaba pletórico. El fútbol hizo su magia un rato antes y auguró una noche feliz. A las 21.22 el gol de Oyarzabal contra la portería de Francia fue un presagio. A las 57.40 el gol de Pedro Porro dejaba las cosas más claras. Y en el minuto 60 el gol que al final no fue de Lamine Yamal, tan español como la bandera que ondea a la entrada del Peñón, dejó sentenciado que esta noche España salió a ganar… y ya mañana será otro día. Nadie gritó gol en el acto institucional celebrado en suelo gibraltareño, pero algo parecido se sintió cuando dieron las doce.
Centenares de chavales vestidos con las camisetas de la selección festejaron con banderas españolas este pasaporte a la final del Mundial. Y nadie puso mala cara. Decenas de coches de llanitos cruzaron de un lado a otro portando pancartas con lemas que reconocen la contribución del político laborista: «Picardo, viva la madre que te parió. Eres el mejor», escrito en un perfectísimo castellano. «Big deal, bigger impact» se leía también. Banderas gibraltareñas entre una marea de rojigualdas. «Somos linenses, vivan los llanitos», «Somos vecinos». «Somos familia, los llanitos y La Línea» se gritaba a coro. Y fue emocionante. Inédito. Y fue una noche única. Si llega a sonar Melon Diesel y su inmborrable ¡Grita! Picardo sale bajo palio.
Tas décadas de recelos y patrioterismo sin piel toca darle voz a las nuevas generaciones: «Yo soy linense, tengo amigos aquí, también famila. Somos pueblos hermanos. Este es el camino». Enfundado con una camiseta de David Villa, el jugador talismán del Mundial que nos hizo campeones en 2019, habla un chico que resume este paso histórico hacia una nueva etapa.
Este martes, España ha goleado a Francia y Gibraltar gana también.
Fuente: El Correo de Andalucía











