La inflación se mantiene en el 3,2% en junio pese a la subida del precio de la electricidad

La tasa anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) general en el mes de junio fue del 3,2%, la misma que la registrada el mes anterior, según los datos definitivos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por su parte, la tasa de variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se situó en el 2,9%, una décima por debajo de la del mes anterior.

La inflación de los alimentos y bebidas no alcohólicas se modera hasta el 1,9% en junio, tres décimas por debajo del 2,2% de mayo, y hasta su tasa interanual más baja desde principios de 2025.


Evolución de la inflación.

Vivienda fue el grupo que más subió con una tasa anual del 4,7%, más de tres puntos por encima de la del mes pasado. Este incremento se debió, principalmente, a que los precios de la electricidad de un 16,1% y, en menor medida, del gas que subió un 10%, aumentaron con mayor intensidad que en junio de 2025.

En el lado contrario encontramos el Transporte, cuya variación anual se redujo en más de dos puntos, hasta el 5,1%. Este comportamiento fue debido a la bajada de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, frente a la subida en junio del año anterior.

Recordemos que al empezar junio el Gobierno retiró algunas subvenciones a la electricidad y a los combustibles en el IVA a los carburantes y, en este último caso, lo ha cambiado por una bonificación que se reducirá hasta desaparecer en tres meses.

Desde marzo puso en marcha un paquete de medidas para amortiguar el impacto de la guerra de Irán en los bolsillos de los españoles. Este paquete se renovó en junio, pero con menos impacto y centrando las ayudas en grupos profesionales.

Subida de la energía

Desde entonces se ha generado una subida de los combustibles que podría también repercutir en el IPC de julio y en meses sucesivos.

«La electricidad y el gas pasan a contribuir al alza, en el marco de la normalización ordenada y gradual de las medidas fiscales sobre la energía que se inició el pasado 1 de junio», dice el Ejecutivo.

Con todo, el Gobierno indica que esta estabilidad (en la subida de los precios) «corrobora que el plan de respuesta del Gobierno sigue cumpliendo su objetivo: amortiguar el impacto de la guerra de Irán sobre la inflación y proteger el poder adquisitivo de los hogares».

Y han advertido que el Ejecutivo seguirá monitorizando la evolución de los precios, minuto a minuto, de la mano de los agentes sociales y de los sectores más afectados. «España está mejor preparada que nunca ante shocks como la guerra de Irán», concluyen.

En cualquier caso, todos los análisis de organismos de estudios advierten que la inflación en España cerrará por encima del 3% este año, lo que supondría al menos un punto más que antes de que empezara la guerra en el Golfo Pérsico.

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