El riesgo de que ciertos detalles pudieran acabar anulando las investigaciones judiciales del caso hidrocarburos fue el anzuelo elegido por el abogado Jacobo Teijelo y Leire Díez para conseguir una entrevista con altos cargos de la Fiscalía. Es parte de lo que han contado este miércoles los fiscales Diego Villafañe y Beatriz López al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que investiga la trama de corrupción supuestamente urdida en los aledaños del PSOE.
Diego Villafañe, como teniente fiscal, era el responsable de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado, y Beatriz López trabajaba con él. Villafañe no se guardó para sí lo que contaba Leire Díez en al menos dos reuniones, sino que reportó al fiscal general, según ha relatado al juez.
Ambos fiscales han sido citados por el juez Pedraz este miércoles -en la misma mañana en que ha comparecido la presidenta del PSOE, Cristina Narbona– para que le contaran, en calidad de testigos, en qué consistieron las reuniones que mantuvieron con Leire Díez y el abogado -que también asistía a Santos Cerdán- en 2025. Pedraz trata de desentrañar hasta qué punto la muñidora socialista utilizó a la Fiscalía General y a su dirigente, el hoy inhabilitado Álvaro García Ortiz, para sus intentos de entorpecer el avance de causas que afectan al partido socialista y al entorno del presidente del Gobierno.
La pregunta clave del caso, que no se halla resuelta aún en los informes de la Guardia Civil ni tampoco tras esta comparecencia, es cómo consiguieron Díez y Teijelo que se montaran las citas y les atendieran tan altos cargos de la Fiscalía General, o si hubo intervención del entonces fiscal general García Ortiz para que atendieran a la muñidora de la trama. Esta se dejaba presentar como abogada compañera de Teijelo, y como tal la trataron los fiscales, supuestamente sin haber comprobado antes ese rol.
Alegaciones sin sustento
Villafañe y López no actuaron por su cuenta, según han confirmado este miércoles a Pedraz. Al juez le han admitido los contactos con Leire Díez. Villafañe estuvo en todos, y López estuvo en una de esas reuniones. También le han contado a Pedraz que informaron al fiscal general de esas conversaciones. Tras informarle, según su versión, García Ortiz les dijo que no había contenido en lo que andaba contando Teijelo -a quien la Guardia Civil atribuye un papel como canalizador de fondos del PSOE para sufragar los movimientos de la trama- y que no siguieran con ese asunto.
Desde la Fiscalía General no se negó en ningún momento que Álvaro García Ortiz conociera estos encuentros. La versión que trasciende hoy en la Audiencia Nacional es una expansión de la ya ofrecida en su día desde la Fiscalía General del Estado. Los dos fiscales que han comparecido como testigos no habían dado una versión pública personal de esos encuentros, ni sobre cómo es que Leire Díez y su letrado podían llegar tan alto simplemente llamando a la puerta. Desde la Fiscalía General se afirmó que, después de los encuentros, «ninguno de los dos fiscales recibió indicación alguna» de Álvaro García Ortiz, entonces fiscal general del Estado, ni se llevó a cabo «ninguna actuación posteriormente por la Fiscalía».
En las citas, el abogado Teijelo transmitió a los fiscales un argumentario que, según explicó en su día la Fiscalía General del Estado, «se limitaba a contener una serie de alegaciones carentes de cualquier tipo de sustento probatorio concreto».
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