El lunes 13 de julio fue una jornada de doble celebración en la expedición de la Selección: Víctor Muñoz y Lamine Yamal cumplieron años. El flamante fichaje del Liverpool de Andoni Iraola alcanzó las 24 primaveras, mientras que el genio de Rocafonda sopló 19 velas. Sí, apenas 19 años. Basta con pensar en ello para poner la piel de gallina. En el próximo Mundial, Lamine tendrá solo 23. Llegará con 27 al de 2034 y, si todo sigue su curso, con 31 al de 2038.
Pero disfrutemos del momento. Hoy, 14 de julio de 2026, Fiesta Nacional de Francia, España sueña con disputar la segunda final mundialista de su historia y, por qué no, conquistar también la segunda estrella. Los paralelismos con Sudáfrica 2010 son inevitables y, una vez más, Francia aparece en el camino como un rival de máxima exigencia.
Aunque, si hay una selección capacitada para superar ese desafío, esa es La Roja. De hecho, es la única que ha conseguido derrotar a los franceses en dos enfrentamientos consecutivos: las semifinales de la Eurocopa 2024 y las semifinales de la Nations League 2025. En ambas citas, con un Lamine Yamal deslumbrante.
Aquella Eurocopa marcó un antes y un después en su meteórica carrera. Llegó al torneo tras consolidarse en el primer equipo del Barcelona y salió convertido en una estrella mundial. El resto de la historia ya es de sobra conocido.
Lamine Yamal se llevó el MVP del España-Bélgica / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
Lamine es un talento irrepetible. Cumplió 17 años en la víspera de la final de la Eurocopa y, apenas dos años después, celebra 19º cumpleaños a las puertas de unas semifinales de un Mundial. Se dice pronto. Es la estrella del Barcelona y de la Selección acumula un sinfín de récords de precocidad y ya presume de un palmarés impropio de su edad: dos Trofeos Kopa (2024 y 2025), el Golden Boy 2024 y un segundo puesto en el Balón de Oro 2025.
Adrien Rabiot, que en la víspera de la semifinal aseguró que Lamine «tenía que demostrar mucho más», terminó contemplando en primera fila una auténtica obra de arte del extremo azulgrana. Esta vez, el centrocampista francés optó por un tono mucho más prudente y aseguró que Francia se centra en el colectivo, por lo que «no existe un plan anti-Lamine Yamal».
«Acepto el reto»
«Mucho mejor para mí», aseguró entre risas el bueno de Lamine a los micrófonos de ‘DAZN’. Preguntado por los tres de arriba, puntualizó que «Olise es el jugador que mas se parece a mí».
Todas las miradas estaban puestas en él. La gran estrella de La Roja compareció ante los medios rodeada de una enorme expectación. Y, fiel a la naturalidad, la personalidad y el desparpajo que le caracterizan, no defraudó. «No me preocupan los goles, pero siempre es especial marcar en partidos así. Acepto el reto, para eso he venido», trasladó en rueda de prensa.
Aseguró estar «muy tranquilo». «Ahora he quedado con mi hermano para cortarme el pelo. Y el partido será muy bonito. Un partido que todo el mundo quería que ocurriese. Los dos atacaremos, defenderemos. Será seguramente un partido muy igualado», detalló. Y, cómo no, ni siente ni padece la presión: «Juego como sé. Nunca jugaré mejor o peor de lo que sé. Cuando lo das todo y la gente lo sabe, no sientes presión».
Se ve campeón. «Es difícil, pero nos vemos todos como campeones, como en 2010. ¿Por qué no?». Cómo no, habló de su hermano Keyne, uno de los grandes protagonistas del Mundial. «Hace lo que hace en casa todo el tiempo. Cuando enfoca la cámara hace tonterías. Me gusta verle cuando le enfocan, me entretengo», dijo entre risas.
Preguntado sobre si cree en la numerología, puesto que cumple 19, lleva el 19 y el 19 se juega la final, respondió que «no, porque el entrenador de Portugal dijo algo así y marcó Merino». Explicó que el collar «no es un regalo porque lo he pagado yo. Un regalo de mi parte».
Tranquilo
Preguntado de nuevo por la presión, afirmó que cree que el equipo ha madurado mucho. «Pasamos por momentos difíciles, como el partido contra Cabo Verde. Desde la Eurocopa estamos creciendo como equipo. No siento presión». Y soltó lo siguiente: «Vosotros decís que no estoy a mi mejor nivel, por lo que no tenéis que esperar nada de mí. Pero espero que sea un gran día«. Está motivado.












