El empresario y experto en energía Daniel Ballester, conocido en TikTok por su cuenta @pulsosolarrenovables, ha desvelado uno de los mitos más extendidos sobre el consumo eléctrico en el hogar. En un vídeo que ha ganado popularidad, Ballester calcula el gasto real de dejar una regleta encendida durante todo un año, y el resultado ha sorprendido a miles de usuarios.
Según sus cálculos, una regleta estándar consume aproximadamente 0,0005 kWh sin que haya nada conectado a ella. Si se mantiene encendida las 24 horas del día durante un año completo, el consumo asciende a 4,38 kW. Teniendo en cuenta que el precio de la luz ronda los 0,15 €/kWh, el coste anual es de apenas 0,66 euros. «Seguro que pensabas que gastaba mucho más», afirma el experto en su publicación.
Seguro que pensabas que gastaba mucho más»
Regleta de enchufes
El verdadero gasto: el consumo fantasma
Aunque el dato sobre la regleta vacía es cierto, Ballester advierte de que existe una trampa importante: el verdadero problema no es la regleta en sí, sino el consumo fantasma de los aparatos que se dejan enchufados en ella en modo de espera o standby.
Si se dejan conectados dispositivos como televisores, cargadores, microondas o consolas, el gasto se multiplica. Cada aparato en standby puede elevar la factura entre 7 y 8 euros anuales. De hecho, el impacto en un hogar es tal que «el consumo fantasma de toda una casa llega a representar hasta el 10% de la energía total consumida», lo que se traduce en varias decenas de euros al año, un coste que se agrava cuando el precio de la energía es elevado.
El consumo fantasma de toda una casa llega a representar hasta el 10% de la energía total consumida»

Regleta de enchufes múltiples con función de espera
Consejos para optimizar el uso de regletas
Para evitar este gasto innecesario, el experto recomienda usar regletas con interruptor, que permiten cortar por completo el paso de corriente. No obstante, se debe tener cuidado con dispositivos sensibles como las televisiones inteligentes, ya que es preferible apagarlos primero con su propio mando para evitar daños por cortes bruscos de corriente.
Otra opción avanzada es el uso de regletas inteligentes programables o con conexión Wi-Fi, que permiten automatizar el apagado de zonas enteras, como el mueble de la televisión o el escritorio. Optimizar el uso de los electrodomésticos es clave, de forma similar a como un gesto tan simple como limpiar el filtro del aire acondicionado puede generar un ahorro significativo en la factura.
Estrategias para eliminar el consumo fantasma
El objetivo final para ahorrar hasta un 10% en la factura de la luz es cortar la corriente física de los aparatos que no se están utilizando. Una de las estrategias más efectivas es agrupar por zonas los dispositivos, como el televisor, el descodificador y la consola, en una misma regleta y apagar el interruptor general por la noche o al salir de casa.
La automatización a través de enchufes e interruptores inteligentes es otra solución práctica. Permiten programar el apagado del termo eléctrico o el router durante la madrugada. Asimismo, las regletas Master/Slave detectan cuándo se apaga el dispositivo principal (como un ordenador) y cortan la corriente de los periféricos (monitor, altavoces, impresora).
Un hábito sencillo y eficaz es desenchufar los cargadores de móviles, portátiles o tabletas. Sus transformadores internos siguen consumiendo energía si se quedan conectados, lo que a menudo se puede notar porque se mantienen templados al tacto, una señal de que están perdiendo energía en forma de calor.
Finalmente, es fundamental configurar el modo eco en los electrodomésticos modernos. En consolas y Smart TVs, se deben desactivar opciones como el «inicio rápido» o el «encendido remoto por red», ya que obligan al aparato a mantener componentes activos de forma permanente, aumentando así el consumo fantasma.









