Me encantó porque era un turista más. Y disfruté mucho de vinos como los Ribera del Duero, que no conocía tan bien como los Rioja

La trayectoria de Sam Neill quedó unida para siempre a algunas de las películas más populares del cine, pero su vida personal transcurrió muy lejos del brillo de Hollywood. Tras su fallecimiento a los 78 años, también cobra protagonismo una relación menos conocida: la que mantuvo durante años con la costa de Almería.

El actor convirtió Agua Amarga, una pequeña localidad del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, en uno de sus refugios habituales. Siempre que el calendario de rodajes se lo permitía, viajaba junto a su familia para disfrutar de unos días de descanso en un entorno marcado por la tranquilidad, el paisaje y la ausencia de grandes aglomeraciones.

Sam NeillGetty Images for AFI

En una entrevista concedida en 2022, Neill evocó uno de esos viajes por Andalucía. «Hace un año viajé a España y estuve tres semanas entre Granada, Sevilla y un pequeño pueblo de Almería llamado Agua Amarga. Lo pasé bien«, explicó al recordar una estancia que dejó una huella especial en su memoria.

Durante aquella conversación también destacó el anonimato con el que pudo recorrer distintos rincones del país, una circunstancia poco habitual para una figura de su proyección internacional. «Me encantó porque era un turista más. Y disfruté mucho de vinos como los Ribera del Duero, que no conocía tan bien como los Rioja«, aseguró.

Sam Neill
Sam NeillGetty Images for AFI

Las personas que coincidieron con él durante sus estancias recuerdan un comportamiento completamente alejado del estereotipo de estrella de cine. Era habitual verlo caminar por el pueblo, visitar restaurantes de la zona o acercarse a las playas del parque natural sin llamar la atención y disfrutando de la vida cotidiana.



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