Christian y Melissa Ann Steffen saldrán el martes en libertad tras más de un año cumpliendo condena por haber retenido a sus hijos durante casi cuatro años en el chalé de Fitoria, en Oviedo, donde residían. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha dado razón a sus abogados en el recurso que estaba planetado y ha descartado el delito de maltrato psicológico. El matrimonio del caso denominado en su día «la casa de los horrores» verá, así, su caso reducido al delito de abandono familiar, con una pena de seis meses sobradamente cumplida, ya que la pareja lleva en prisión más de un año, desde que el descubrimiento del estado en el que la pareja mantenía confinados a sus hijos (aparentemente por temor al contagio del covid) condujo a los niños a la tutela de la administración y a sus progenitores a prisión.
El TSJA ha resuelto ahora los recursos de apelación ante la Sala Civil y Penal contra la sentencia de la Audiencia Provincial que condenaba a los padres de los niños de Fitoria. La Sala estima parcialmente los recursos de apelación interpuestos por las representaciones legales de los padres, y en lo que respecta a la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Asturias, Sección Segunda núm. 207/2026, de 6 de mayo, se revoca en cuanto a la condena de ambos por el delito de maltrato psicológico del artículo 173.2 CP, procediendo a la absolución de ambos por tal delito.
Condena «desproporcionada»
Según Javier Muñoz, abogado de Melissa Ann Steffen, con esta resolución, que se puede apelar en casación, los progenitores abandonarán mañana la cárcel. «Es una condena muy proporcionada, y no los 27 años de prisión que pedía el Ministerio Fiscal y el Principado. Se les condena por el delito de abandono familiar, con una pena de seis meses y como llevan un año en prisión saldrán en libertad este martes».
Durante el juicio a los padres de los niños de Fitoria, ya se les absolvió del delito de detención ilegal, el que conllevaba la mayor carga penal. Ahora, con la absolución del delito de maltrato psicológico, sólo queda incólume el de abandono, explica el letrado. «En este sentido fueron determinantes las pruebas del médico forense, que vieron ciertas disfunciones pero ningún ánimo de causar daño, es decir, que no había dolo».
La puesta en libertad de los padres no significa la reunión de la familia. El proceso por el que sus hijos están bajo la tutela del Principado corresponde a un proceso administrativo diferente. Como cualquier familia que se ve privada de la custodia de sus hijos, los padres deberán ahora solicitar una revisión de medidas que lleve progresivamente a la reunificación de la unidad familiar.
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