Van der Poel desafía la tiranía del UAE de Pogacar y reina en la novena etapa del Tour

Preciosa etapa la vivida este domingo en la 113ª edición del Tour de Francia por el Macizo Central. Los supervivientes de la carrera hacían frente a una jornada alterada por la ola de calor extremo, viéndose recortada en 30 kilómetros, quedando el kilometraje en solo 154,6 kilómetros y 2.792 metros de desnivel. Un corto día en la oficina que seguía presentando cuatro puertos puntuables, ofreciendo un territorio minado para los aspirantes a protagonizar una escapada.


Un presagio que se cumplió nada más darse la salida, aprovechando la primera cota del día (Côte de Naves, 2,4 km al 6,9%) y que se iría consolidando a medida que avanzaba la jornada. Varios ciclistas se adelantaron al gran pelotón, con nombres muy a tener en cuenta y con mucha calidad en sus piernas, como Quinn, Ganna, Van der Poel, Pidcock o los españoles Castrillo e Izagirre entre otros.

La fuga fue haciendo camino, consolidándose al frente de la carrera un numeroso grupo de 16 corredores en cabeza. El entendimiento entre ellos era el deseado, pero su margen no acababa de ser lo suficientemente amplio como para confiar que podían disputarse entre ellos la etapa.

Por delante, dos cotas seguidas de 2ª y 3ª, antes de la última de 4ª (Mont Bessou, 0,8 km al 7,1%), que tenía todos los números para ser decisiva en el desenlace del día. Una última subida que estaba colocada de forma estratégica a 25 kilómetros de meta.

Etapa preciosa, pero muy disputada en la que como era de esperar se impuso la fuga

Los escapados iban con todo, y por más que se dejaban la vida encima de la bicicleta no lograban desengancharse del pelotón, en el que para sorpresa de algunos, pocos o muchos, el equipo UAE Team tiraba a bloque, con Pogacar en las primeras unidades. La pregunta a estas alturas de la película era saber por qué tiraba con tanta fuerza UAE, y muchas de las respuestas indicaban que Pogacar quería echar el lazo a los escapados en la última subida puntuable para protagonizar a continuación una de sus exhibiciones en solitario.

Pogacar y Van der PoelLE TOUR

No obstante, el duro trabajo de UAE no acabó dando sus frutos y se vieron relevados en cabeza de este grupo de notables por el Netcompany Ineos y hasta por el Lidl-Trek. La fuga quedaba en ocho a 42 kilómetros de meta. No todos podían seguir el ritmo marcado, más aún cuando Van der Poel quiso abrir el grifo del gas.

Van der Poel, el más persietente

Lo hizo el neerlandés a 500 metros de coronar Mont Bessou. Buscaba el corredor de Alpecin irse en solitario, pero a su rueda se pegaron Baudin, Johannessen y Pidcock. Lejos de estudiarse y de buscar el protagonismo individual los cuatro entendieron que si querían tener opciones de pelear por la etapa tenían que trabajar a bloque, ya que la diferencia que tenían no superaba el minuto.

Margen que les bastó en la recta final de Ussel, con los últimos 600 metros al 3%. Van der Poel fue el primero en sprintar. se la jugó Mathieu partiendo desde el primer lugar de la fuga. La suela de sus zapas apretaban con fuerzas sus calas y Johannessen trató de discutirle el triunfo pero no pudo, logrando Van der Poel su tercera etapa en el Tour de Francia. Cumplía de esta forma el ciclista de Kapellen con las declaraciones que hizo al partir de Malemort, cuando afirmó que “por supuesto que lo vamos a intentar. Me he sentido mejor en los últimos dos días, así que voy a intentar meterme en la fuga. Al ser la etapa un poco más corta de lo previsto, creo que resultará muy bonita de ver por televisión».

A seis, a sólo seis segundos, llegaba el grupo de los notables, liderado por un Tadej Pogacar que llega a la jornada de descanso liderando la general con comodidad.



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