Cuatro días después de la llegada masiva de entre 50.000 y 60.000 migrantes a la frontera del Tarajal, Ceuta intenta recuperar una normalidad rota por la peor crisis migratoria de su historia. La tragedia se salda ya con 88 cadáveres recuperados del mar, mientras la ciudad convive con la imagen de familias en la playa junto a los restos de la avalancha y las fuerzas de seguridad instalan nuevas medidas de contención. En este contexto, surgen las grandes preguntas sobre el papel de Marruecos, analizadas en el programa ‘La Tarde de COPE‘ por el analista saharaui Taleb Alisalem y el almirante retirado de la Armada española y analista de defensa Ángel Tafalla.
Mientras el Gobierno, a través del ministro de Exteriores, José Manuel Álvarez, ha destacado la «colaboración» del país vecino, los expertos dudan de esta versión. Se han barajado tres tesis para explicar la crisis: el malestar de Rabat por la visita de Pedro Sánchez a Argelia, una posible ley de nacionalidad para saharauis o la acción de mafias que trafican con personas. Sin embargo, para el analista político Taleb Alisalem, ninguna de estas hipótesis se sostiene.
Pedro Sánchez en Argelia
Las claves de la crisis de Ceuta
En su intervención en COPE, Alisalem descarta las tres teorías. Considera que la ley de nacionalidad «le conviene a Marruecos» para «vaciar el territorio del Sáhara Occidental de saharauis«, y señala que la visita de Sánchez a Argelia fue «relámpago» y muy cuidadosa para no molestar a Rabat.
La tesis de las mafias, que el propio Pedro Sánchez mencionó, es para el experto «completamente ridícula«, ya que es imposible mover a miles de personas sin la connivencia del régimen marroquí en uno de los puntos más vigilados de África.
Es ridículo pensar que una mafia va a trasladar a 60.000 personas en cuestión de horas sin el conocimiento de Marruecos»
Analista político saharaui
Según Alisalem, la magnitud de la crisis, cinco veces mayor que la de 2021, indica que el objetivo de Marruecos es mucho más ambicioso. En 2021, con la entrada de 10.000 personas, «consiguieron que España reconociese el Sáhara Occidental como una autonomía marroquí«, un cambio histórico en la postura española.

Los migrantes se congregan cerca del paso fronterizo de Tarajal en Ceuta
Ahora, la presión es mucho mayor y, según el analista, se enmarca en una estrategia a largo plazo para «testear la respuesta española» y poner en debate la soberanía de las ciudades autónomas.
El gran objetivo: la ‘Baraja’ de Hassan III
La teoría más reveladora de Alisalem apunta a la tradición de la dinastía alauí, donde cada rey debe tener un gran logro o «baraja«. Explica que «Mohamed V trajo la independencia, Hassan II la ocupación del Sáhara Occidental y Mohamed VI el reconocimiento de Estados Unidos«.
El siguiente en la línea sucesoria, su hijo Hassan III, necesitaría su propio hito histórico. «Yo creo que lo que se está preparando es que el gran logro, la ‘baraja’ de Hassan III, sea la de, según ellos, recuperar Ceuta y Melilla«, afirma Alisalem.

Ceuta y Melilla en un mapa
Esta ambición, según el experto, ha sido verbalizada por altos cargos marroquíes, como el exprimer ministro, que afirmó: «Cuando garanticemos nuestra soberanía en el Sáhara Occidental, el siguiente paso sin duda va a ser Ceuta y Melilla«, una declaración que ahora cobra un nuevo significado.
El siguiente paso sin duda va a ser Ceuta y Melilla»
Analista político saharaui
La visión de la Defensa y el factor geoestratégico
El almirante retirado Ángel Tafalla, ex segundo jefe del Estado Mayor de la Armada, coincide en señalar a «Mohamed VI y su gobierno autoritario» como «el agente perturbador más probable» con la motivación de «debilitar la postura española en defensa de Ceuta y Melilla«.
Como marino, añade un factor clave que a menudo pasa desapercibido: la ubicación de Ceuta en el Estrecho de Gibraltar, un «choke point» marítimo internacional que actúa como una «caja amplificadora» de cualquier crisis, dándole una resonancia mundial.
Tafalla se muestra muy crítico con la gestión del Ejecutivo español, que, en su opinión, ha mostrado sus «dos rasgos característicos: la incompetencia y, a continuación, la negación de lo que ha pasado«, y lo contrapone con la crisis de la isla de Perejil en 2002.
En aquel momento, recuerda, «nos fiábamos del gobierno que teníamos«, que, con el presidente Aznar, «hablaba claro» y fijó objetivos nítidos para las Fuerzas Armadas: recuperar el status quo y estar preparados para neutralizar una escalada militar marroquí.
La playa del Tarajal, que ha sido escenario de la avalancha humana, presenta hoy una imagen de contrastes. Mientras algunas familias y niños juegan en la orilla, a pocos metros se ha instalado una boya de 500 metros para reforzar el espigón y varios barcos trabajan para asegurar la zona.
En las rocas aún son visibles los restos de la tragedia, como zapatos, sandalias y restos de flotadores, un recordatorio sombrío de las 88 vidas perdidas hasta ahora, cuyos cuerpos esperan identificación en una morgue improvisada.












