El incendio en Los Gallardos (Almería), que ha causado la muerte a doce personas, ha quedado este domingo estabilizado tras calcinar 7.000 hectáreas en un perímetro de 40 kilómetros. Tras la mejora de la situación, las 1.000 personas que todavía se encontraban desalojadas han recibido autorización para regresar a sus hogares de manera progresiva.
Mientras tanto, los familiares de algunas de las víctimas extranjeras han comenzado a llegar a España para colaborar en la identificación de los doce fallecidos. Esta tarea está siendo realizada por el departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, que ya ha conseguido obtener el perfil genético de todas las víctimas mediante el análisis de muestras de ADN.
En cuanto a los heridos, cuatro personas continúan ingresadas en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde permanecen estables dentro de la gravedad. Durante la mañana, un centenar de efectivos y voluntarios realizaron batidas por las áreas calcinadas ante la posibilidad de encontrar más víctimas, después de que la Guardia Civil recibiera ocho denuncias por desapariciones.
El principio del fin
Las buenas condiciones meteorológicas y el intenso trabajo del dispositivo desplegado desde el jueves, integrado por el Plan Infoca, la UME, la Guardia Civil y los Bomberos del Levante Almeriense, han permitido dar por estabilizado el incendio a las 11:00 horas. Desde el Puesto de Mando Avanzado, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha anunciado que el «cruento incendio» está «perimetrado y acotado, sin peligro de llama».
Moreno ha calificado esta nueva fase como «el principio del fin, por así decirlo, de este terrorífico incendio que ha abatido récords en cuanto a velocidad» en la historia de la comunidad. Esta estabilización, que rebaja la emergencia a situación operativa 1, ha permitido que «todo el mundo podrá volver a sus casas» con «todas las garantías», indicando además que «casi todas (las viviendas) se han mantenido intactas».
Unidad y coordinación frente a la tragedia
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha visitado la zona y ha anunciado que la Unidad Militar de Emergencias (UME) no se retirará a pesar del cambio de nivel. «La UME estará el tiempo que sea necesario, como hacemos siempre, para ayudar a la gente en lo que haga falta», ha asegurado. En la zona también permanecerá un retén de vigilancia de 90 efectivos del Infoca con apoyo de medios aéreos y terrestres.
Tanto el presidente andaluz como la ministra de Defensa han comparecido conjuntamente para destacar la coordinación y cooperación entre administraciones. «Ante las emergencias, todos unidos», ha subrayado la ministra. Por su parte, Moreno ha afirmado que sin esa colaboración «inteligente, honesta» entre las distintas administraciones «hubiera sido muy difícil llegar a la estabilización a la que hemos legado, y probablemente hubiera habido más víctimas».
En su intervención, Robles también ha querido lanzar un mensaje de reconocimiento a los equipos de extinción. «Tenemos que decirlo alto y claro, tenemos unos profesionales excepcionales con independencia del uniforme que lleven», ha afirmado antes de añadir: «Sintámonos orgullosos de nuestro país».
Tenemos que decirlo alto y claro, tenemos unos profesionales excepcionales con independencia del uniforme que lleven»
Ministra de Defensa
Prudencia sobre el origen del fuego
Respecto a la investigación sobre el origen del siniestro, que preliminarmente se vincula a la caída de un cable de alta tensión, ambos han pedido prudencia. «Vamos a esperar a que sea el juzgado el que determine», ha zanjado Robles, insistiendo en que «solo los profesionales, insisto, solo los técnicos son los que pueden decir cuál es la estrategia más adecuada».
Finalmente, Juanma Moreno ha lanzado una seria advertencia de cara al verano, pidiendo tener «muy, muy, muy en serio la circunstancia que nos está trayendo el cambio climático«. Ha recordado que la región sufre una media de 15 a 22 conatos de incendios diarios, una cifra que subraya la gravedad de la situación actual.













