El McMurtry Spéirling Pure deja atrás su etapa de prototipo, tras mostrar por fin la configuración que llegará a manos de los clientes. El pequeño monoplaza eléctrico de circuito mantiene la receta que lo ha convertido en uno de los vehículos de pista más extremos, pero adopta un 95 % de componentes nuevos para ganar autonomía de uso, seguridad y facilidad de mantenimiento. Las primeras entregas están previstas antes de terminar 2026.
McMurtry Spéirling Pure visto de perfil / McMurtry
La versión definitiva conserva su elemento más singular, el sistema Downforce-on-Demand. Dos ventiladores giran hasta 23.000 rpm, extraen el aire de una zona sellada bajo el chasis y generan hasta 2.000 kilos de carga aerodinámica desde parado. Al no depender únicamente del flujo de aire sobre la carrocería, el sistema mantiene su efecto incluso a muy baja velocidad y puede seguir aportando estabilidad si el coche hace un trompo.
McMurtry declara hasta 3 G en curva y otros 3 G en frenada. Los dos motores eléctricos envían 1.000 CV a las ruedas traseras y permiten pasar de 0 a 100 km/h en 1,55 segundos. La velocidad máxima alcanza 305 km/h. Son prestaciones propias de competición, aunque el planteamiento del Pure consiste en hacerlas utilizables por conductores con diferentes niveles de experiencia.

Parte trasera del McMurtry Spéirling Pure con los conductos del ventilador a la vista / McMurtry
Uno de los cambios principales está en la batería, que crece de los 60 kWh de los prototipos a 100 kWh. Utiliza celdas Molicel P50B y admite hasta 200 kW de frenada regenerativa con cualquier nivel de carga. McMurtry calcula una distancia de uso de 40 a 50 kilómetros a ritmo de un LMP2 y anuncia recargas del 20 al 95 % en entre 20 y 60 minutos, según la temperatura y la potencia del cargador.
El aumento de capacidad ha obligado a revisar las proporciones. El coche mide 3,8 metros de largo, 1,795 de ancho y 1,056 de alto, mientras que la batalla pasa de dos a 2,2 metros. Su peso aproximado es de 1.350 kilos, sujeto al equipamiento elegido. El nuevo monocasco de fibra de carbono busca cumplir normas internacionales de seguridad en competición y ofrece más espacio para piernas y codos, una puerta más ancha y mejor visibilidad.

McMurtry Spéirling Pure visto desde arriba / McMurtry
También cambian la suspensión, la dirección y los neumáticos. La dirección eléctrica se sustituye por una asistencia hidráulica con válvulas de estilo Fórmula 1 para transmitir más información al conductor. Los Michelin slick son más anchos y ganan altura de flanco, mientras que los amortiguadores regulables electrónicamente se ofrecen como opción. Los frenos recurren a discos carbocerámicos ventilados de 390 milímetros y pinzas Brembo de seis pistones.
Los faldones del sistema de succión son más resistentes y ahora cuentan con un compresor integrado, de modo que pueden retraerse para cargar el coche en un remolque o moverse despacio por el pit lane. También se han añadido paneles de acceso para facilitar las operaciones de mantenimiento y un pequeño maletero bajo el alerón trasero con espacio para un casco y un dispositivo HANS.

Puesto de conducción del McMurtry Spéirling Pure / McMurtry
El habitáculo mantiene una sola plaza, pero recibe un asiento moldeado para cada propietario, pedales y volante ajustables y una pantalla central. El aire acondicionado es opcional. McMurtry sostiene que el coche puede utilizarse en circuito con la ayuda de un técnico o de una persona con los conocimientos necesarios, aunque también ofrece asistencia completa de fábrica.
La dotación de equipamiento incorpora faros para rodar de noche, intermitentes, luces de emergencia y luces de freno. El Pure puede participar en campeonatos como Global Time Attack en Estados Unidos y European Time Attack Masters en Nürburgring, además de encuentros no competitivos como GT1 Sports Club. La marca organiza también jornadas de formación y asistencia en circuito para los propietarios.

Dos McMurtry Spéirling Pure en diferentes colores sobre el circuito / McMurtry
















