España se mete en semifinales del Mundial por segunda vez en la historia con otra heroicidad de Mikel Merino

La receta para ganar un Mundial incluye buen juego, goles, seguridad defensiva y, por supuesto, también una pizca de suerte. Quizás ese ingrediente secreto que nadie sabe muy bien cómo se consigue sea el que le siga insuflando esperanzas a España de conseguir su segunda estrella. [Así vivimos la victoria de España ante Bélgica en el Mundial]

Otra vez Mikel Merino. Tenía que ser de nuevo él y por segunda vez consecutiva entrando desde el banquillo. Si contra Portugal le dio a España el pase en el minuto 90, esta vez madrugó un poquito más y lo hizo en el 88.

Se llevará todos los focos, pero en la primera mitad abrió el camino Fabián, la apuesta de Luis de la Fuente. Todos estos factores desembocaron en el pase de España a las semifinales por segunda vez en su historia. La primera fue en 2010, en Sudáfrica, y el desenlace es de sobra conocido por todos.

Resistencia belga

No hay partido fácil en los cuartos de final de un Mundial. Aunque España venía en línea claramente ascendente y Bélgica seguía viva de chiripa tras el auténtico milagro firmado ante Senegal, los duelos hay que trabajarlos hasta el final.

Luis de la Fuente fue valiente y se lanzó a la piscina con una nueva apuesta personal. Siempre deja su sello el seleccionador, y casi siempre le sale bien. Eso no es casualidad. Sentó a Pedri, muy apagado en el duelo ante Portugal, para dar entrada a Fabián.

El cuento no se salió demasiado de la pauta marcada. España asumió el peso del partido y Bélgica esperó atrás. Los de Rudi Garcia no querían que pasara nada, o cuantas menos cosas mejor.


Lamine Yamal y Oyarzabal hablan en el partido ante Bélgica.

REUTERS

La Selección cogió el timón, pero es cierto que no encontró fácilmente el camino para enfrentarse a Courtois. El portero vivió cómodo durante el primer cuarto de hora, aunque siempre en tensión por lo que pudiera suceder.

El primer acercamiento con serio peligro llegó con una segunda jugada tras una falta. Fabián devolvió el balón al área y Rodri remató en el punto de penalti. El disparo desprendía un serio aroma a gol, pero había una maraña de piernas entre medias que abortaron la acción.

España pidió una mano de Ngoy dentro del área. Mano clara, pero el colegiado interpretó que aquello no era punible.

Fabián ejecuta un pase en el partido ante Bélgica.


Fabián ejecuta un pase en el partido ante Bélgica.

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A cada minuto que pasaba, los de Luis de la Fuente le tomaban mejor el pulso al partido. Pocos ‘peros’ se le podían poner al juego, salvo que Mikel Oyarzabal no terminaba de conectar con el resto.

En Bélgica, mientras tanto, Doku era una auténtica isla, la única arma a la que se aferraban los de Rudi García para recordar que ellos también podían hacer daño a la contra.

Esta vez la pausa de hidratación no cambió el momento del partido. España siguió a lo suyo, que era buscar el gol. Y lo encontró.

Fue a la media hora de juego. Lamine encontró el desmarque de Porro a la espalda de la defensa, el lateral puso un pase raso medido para Olmo y el del Barça obligó a Courtois a realizar un auténtico paradón. Abajo metió la mano el portero del Real Madrid, pero el balón quedó suelto dentro del área.

Por allí apareció más rápido y listo que nadie Fabián para machacar y para hacer el primero. Era la primera ocasión realmente clara, pero no por ello el premio era menos merecido.

España no se detuvo ahí y rápidamente buscó el segundo gol. Pudo lograrlo con una falta de Lamine, también con una jugada individual suya en la que se marchó de dos rivales en una baldosa y se encontró con el lateral de la red en su disparo.

Otra vez Mikel Merino

De la Fuente tocó teclas en el descanso y su equipo regresó al césped con brío. El primer acercamiento tuvo color español. Tras una buena jugada colectiva que la Selección coció a fuego lento, Lamine Yamal ensayó el disparo desde la frontal del área y su disparo se marchó a córner.

Pero Bélgica no iba a ser solo defensa. Ahora incluso se iba a permitir el lujo de dar un paso adelante porque se inflaba de confianza a medida que pasaban los minutos.

Vanaken tuvo la remontada en sus botas. Una buena pared entre De Bruyne y Doku terminó en el disparo de Vanaken al lateral de la red mientras los corazones de los españoles se encogían. Cada vez comenzaban a palpitar a más velocidad, de hecho, porque Bélgica disfrutó de sus mejores minutos en el partido.

Olmo se marcha de Doku y De Bruyne.


Olmo se marcha de Doku y De Bruyne.

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Entonces España volvió a apretar el acelerador para salir de este valle. Lamine obligó a Courtois a estirarse con un disparo al palo largo, y poco después Oyarzabal también se topó con el guardameta belga a bocajarro.

Y hasta ahí llegó Thibaut. Se echó al suelo señalándose su pierna izquierda. Algo no iba bien. Intentó regresar tras la pausa de hidratación, pero aquello no tenía vuelta atrás. Entre lágrimas dejó su sitio a Lammens.

Aquello podía ser determinante. La gran estrella belga sostenía a su selección desde la portería, y un cambio de guardameta con el partido caliente siempre tiene una complicada adaptación.

Nico Williams pone un centro en el partido ante Bélgica.


Nico Williams pone un centro en el partido ante Bélgica.

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De la Fuente apostó por Nico Williams, también por Mikel Merino. Era el minuto 86 cuando entró al césped el navarro, y otra vez demostró estar tocado por una varita, como si fuera el elegido de este Mundial.

Tardó dos minutos en hacerlo saltar todo por los aires. Cubarsí decidió probar suerte para ver cómo estaba la confianza del nuevo portero, y Lammens demostró que sustituir a Courtois es una responsabilidad demasiado grande.

España celebra el gol de Mikel Merino ante Bélgica.


España celebra el gol de Mikel Merino ante Bélgica.

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Al portero del United se le escurrió el balón y dejó el rechace muerto en el área pequeña. Olió la sangre Merino. Como si el fútbol le debiera algo, volvió a ponerse la capa de héroe para reventar el esférico y romper la red.

Así mandó a España directamente a semifinales. Así concretó la cita de la Selección con Francia en semifinales. Costó más de lo esperado, y hay algunos que siguen sin brillar, pero España está a dos partidos de volver a ser campeona del mundo.

España 2 – 1 Bélgica

España: Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz (Pedri, m.55), Dani Olmo (Mikel Merino, m.86); Lamine Yamal, Oyarzabal (Nico Williams, m.79) y Baena (Ferran, m.55).

Bélgica: Courtois (Senne Lammens, m.71); Castagne, Ngoy, Mechele, De Cuyper (Joaquin Seys, m.61); Raskin, De Bruyne (Saelemaekers, m.85), Vanaken (Lukaku, m.61); Doku, De Ketelaere y Trossard (Witsel, m.61).

Goles: 1-0: Fabián, m.30. 1-1: De Ketelaere, m.41. 2-1: Mikel Merino, m.88.

Árbitro: Michael Oliver (ING). Amonestó a Cubarsí (m.43) por parte de España y a Kevin De Bruyne (m.84) y Axel Witsel (m.95) en Bélgica.

Incidencias: Partido de cuartos de final del final del Mundial disputado en el estadio de Los Ángeles ante 70.492 espectadores. Antes del partido se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en los incendios de Almería

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