Eloy, vengado

Pienso en Bélgica y lo primero que me viene a la cabeza es Tintín, el Atomium de Bruselas, Puigdemont. Pero lo que de verdad no se me olvida es Ceulemans o Pfaff o Scifo. Ni Eloy, este tampoco se nos olvida. Cuarenta años y aún escuece. Hace cuarenta años Luis de la Fuente debió empezar a hacer pesas para buscar su paz y equilibrio mental, que lo sé yo. Y Juan Carlos Rivero decidió que su misión en la vida sería comentar partidos de la selección, a ser posible equivocándose de vez en cuando. Y de aquellos polvos estos lodos, aquí estamos todos, tres generaciones después, para saldar cuentas.

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