Dabiz Muñoz, uno de los cocineros más reconocidos de España también tiene un lugar al que regresar cuando necesita desconectar. Lejos de las cocinas de DiverXO, el chef encuentra la tranquilidad en Huerta del Marquesado, un pequeño municipio de la Serranía de Cuenca con apenas 150 habitantes. El madrileño mantiene un vínculo muy especial con esta localidad castellano-manchega. Según han recogido medios como ‘Lecturas’, allí viven familiares suyos y es uno de los destinos a los que suele acudir para descansar y reencontrarse con sus raíces.
Un pueblo rodeado de pinares, manantiales y aire puro
Situado a más de 1.200 metros de altitud, Huerta del Marquesado es un municipio rodeado de extensos bosques de pinos y numerosos manantiales de agua cristalina que forman parte de la identidad del municipio.
Su paisaje invita a recorrer senderos entre montañas, descubrir pequeñas cascadas como el Pozo de la Horca o adentrarse en algunos de los parajes del cercano Parque Natural de la Serranía de Cuenca: muy cerca del casco urbano parten diferentes rutas que permiten descubrir parajes naturales de la comarca, además de varios miradores y cascadas.
La ausencia de grandes infraestructuras turísticas y el reducido número de habitantes convierten este enclave en un destino perfecto para quienes buscan desconexión y naturaleza.
Un rincón con historia y mucho encanto
Más allá de la naturaleza, Huerta del Marquesado conserva buena parte de la arquitectura tradicional de la comarca. Sus calles de piedra típicas de los municipios de montaña, las casas de madera y el ambiente tranquilo invitan a dar un buen paseo.

Ayuntamiento de Huerta del Marquesado
Además, se pueden visitar edificios históricos como la iglesia de Santa María Magdalena, el antiguo lavadero o el Molino del Batán —uno de los pocos molinos pañeros que siguen funcionando en España— reflejan el carácter rural del municipio.
El agua también ocupa un lugar central en la historia del pueblo. Sus numerosos manantiales no solo abastecen a la localidad desde hace generaciones, sino que han inspirado iniciativas como el Museo del Agua Clara, un recorrido de arte urbano compuesto pot murales al aire libre que rinde homenaje a uno de los grandes símbolos del municipio.

El restaurante con un Sol Repsol
Aunque el entorno natural es uno de sus grandes atractivos, la gastronomía también juega un papel protagonista. En un pueblo de apenas 150 vecinos sorprende encontrar «Fuentelgato», un restaurante distinguido con un Sol Repsol.
Dirigido por los cocineros Olga García y Álex Paz, el establecimiento apuesta por una cocina contemporánea basada en el producto de proximidad y en los sabores de la Serranía de Cuenca.











