Tras oficializarse su renovación con la Real Sociedad hasta 2028, Pellegrino Matarazzo ha mostrado su orgullo por consolidar un proyecto en el que se siente como en casa. El técnico estadounidense no ocultó su satisfacción por la confianza depositada por el club: «Por supuesto que estoy muy feliz de que el trabajo que hemos hecho haya servido y tenido valor», arrancó. Sin embargo, su mirada está puesta firmemente en los retos que aguardan en el horizonte: «Siendo honesto, estoy aún más feliz por lo que viene. Tenemos mucho potencial y podemos hacer muchas cosas con el club. Amo lo que hago».
El espectacular encaje cultural de Matarazzo en Donostia ha sido, sin duda, el gran catalizador: «He conectado muy bien con la gente de San Sebastián y con la gente del club. Tenemos valores similares y eso lo hace más fácil». Para ‘Rino’, el día a día en Guipúzcoa tiene un componente humano diferencial que no se encuentra en otros banquillos de la élite europea: «Somos una familia, algo muy especial. La importancia de Zubieta es total. Es la manera de ser sostenibles. La identidad está muy clara y nos hace especiales».
En el plano puramente deportivo, el técnico asume con total naturalidad la exigencia de un calendario que volverá a situar a la Real Sociedad en los grandes escenarios europeos. «No tengo problema con la presión. Nadie pone más que yo. Hemos rendido en situaciones de alta presión», aseguró con firmeza, dejando claro que el listón de la plantilla de cara a las cuatro competiciones de este curso se mantiene en lo más alto: «Queremos darlo todo en todas las competiciones. Hay que seguir mejorando, seguir empujando cada día en los entrenamientos. No seremos perfectos, tendremos errores, pero debemos estar cerca de la perfección a través del trabajo».
A su lado, el presidente Jokin Aperribay arropó al entrenador y desveló cómo se fraguó una apuesta que ya ha dejado en las vitrinas de Anoeta una histórica Copa del Rey. «Rino nos conocía antes de llegar. Mantuvimos muchas conversaciones para que conociese el club. Comparte la filosofía«, remarcó el mandatario realista.

A pesar de que el propio presidente reconoció que «después de la final de Copa no supimos sacar lo mejor» debido a la posterior irregularidad liguera, la confianza en el método Matarazzo es absoluta de cara al futuro a medio y largo plazo. «Estamos muy contentos de la renovación. Tenemos muchas esperanzas. Debemos ser los mejores de lunes a viernes. Tenemos objetivos ambiciosos y el míster está entusiasmado», dijo Aperribay.
De seguido, Erik Bretos analizó el movimiento: «Estamos muy contentos de la renovación. Vino en un momento complicado y pronto dio con la tecla de lo que el equipo es capaz de hacer. Estamos muy ilusionados de seguir juntos. Le conocíamos y teníamos mucha esperanza. Hasta que no tienes al entrenador no sabes cómo va a funcionar. Estamos contentos. Tenemos objetivos ambiciosos».














