La gestión forestal ha dejado de ser una tarea necesaria para convertirse en una acción muy urgente. Así de contundente se ha mostrado el agrarista Fran Aisa en los micrófonos de Cope Jaca, donde ha alertado sobre la situación límite que atraviesan los montes y la necesidad de un cambio de rumbo inmediato para evitar consecuencias catastróficas.
El riesgo de grandes incendios
Uno de los principales focos de preocupación es el creciente riesgo de incendios forestales de alta intensidad. Aisa ha explicado que la acumulación de biomasa y la falta de limpieza convierten los bosques en un polvorín, creando el escenario perfecto para la propagación de fuegos incontrolables que amenazan no solo el patrimonio natural, sino también los núcleos rurales.
Estamos comprando todas las papeletas para sufrir incendios devastadores»
Según el experto, la inacción actual es una apuesta segura hacia el desastre. «Estamos comprando todas las papeletas para sufrir incendios devastadores«, ha sentenciado Aisa, subrayando que la prevención es la única herramienta eficaz para combatir esta amenaza.
Una oportunidad económica y social
Lejos de ser solo un gasto, una gestión forestal activa representa una gran oportunidad económica y una herramienta clave para combatir la despoblación. El agrarista ha defendido que el aprovechamiento sostenible de los recursos del monte, como la madera o la biomasa, puede generar empleo y riqueza en el medio rural, fijando población y dinamizando la economía local.
Para Aisa, la visión sobre los bosques debe cambiar por completo, pasando a verlos como un activo estratégico. «Un monte bien gestionado es un monte vivo y rentable«, ha afirmado, insistiendo en que la rentabilidad y la conservación no solo son compatibles, sino que se refuerzan mutuamente.
Finalmente, el experto ha hecho un llamamiento a las administraciones públicas para que agilicen los trámites y eliminen las barreras burocráticas que actualmente frenan el aprovechamiento forestal. En su opinión, es imprescindible un cambio de modelo que apueste decididamente por la gestión activa como pilar para el futuro del medio rural y la protección del medio ambiente.











