El Hospital Universitario Son Llàtzer de Palma ha estrenado este lunes una farmacia ambulatoria robotizada que ayudará a atender a más de 150 pacientes diarios gracias a un sistema de dispensación de medicamentos automatizado y a la ampliación de las instalaciones.
Esta apoteca es una unidad especializada del Servicio de Farmacia Hospitalaria que atiende, principalmente, a personas con enfermedades crónicas o complejas que precisan un seguimiento farmacoterapéutico continuado como: pacientes en tratamiento con medicamentos biológicos, terapias oncológicas orales, antivirales, inmunosupresores o tratamientos para enfermedades inflamatorias y enfermedades raras.
Los otros usos del servicio
La unidad, en la que se han invertido 500.000 euros provinientes de los Fondos de Insularidad, también se encarga de revisar los tratamientos prescritos, informa a los pacientes sobre el uso correcto de la medicación, monitorea el cumplimiento del tratamiento y participa en la detección y prevención de problemas relacionados con los medicamentos. Asimismo, custodia la distribución de los medicamentos de alto precio, pasando por un riguroso filtro antes de llegar al paciente.
Robot de la farmacia ambulante. / CAIB
Las nuevas instalaciones cuentan con cinco consultas de atención farmacéutica y un almacén robotizado integrado por dos robots: uno destinado a medicamentos conservados a temperatura ambiente y otro para medicamentos refrigerados. Cada uno tiene capacidad para almacenar alrededor de 6.000 envases, lo que permite gestionar hasta 12.000 envases de medicamentos.
El sistema incorpora una carga automática de la medicación y una red de cintas transportadoras que distribuye los tratamientos directamente hasta los puntos de dispensación. En total, dispone de siete puntos de entrega: uno en cada una de las cinco consultas y dos en el área de trabajo de las auxiliares de enfermería.
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