Paraguay y Francia se cruzan en los octavos de final del Mundial 2026 con realidades muy diferentes, pero con un mismo objetivo: seguir soñando con el título. Los franceses parten como favoritos por plantilla, experiencia y pegada, aunque enfrente tendrán a una selección paraguaya que ya ha demostrado que no entiende de pronósticos y que llega reforzada tras protagonizar una de las grandes sorpresas del torneo.
El conjunto guaraní dio el golpe en la ronda anterior al eliminar a Alemania en una agónica tanda de penaltis después de igualar 1-1 durante los 120 minutos. Fue un ejercicio de resistencia, disciplina táctica y convicción. Paraguay supo sufrir ante una de las selecciones más poderosas del campeonato y terminó imponiéndose desde los once metros para meterse entre los dieciséis mejores. Ese triunfo ha disparado la confianza del equipo, que ahora afronta el desafío sin la presión que sí recae sobre Francia.
En el otro lado aparece una selección francesa que va creciendo con el paso de los partidos. Los de Didier Deschamps dejaron una gran imagen en el 3-0 frente a Suecia y, una vez más, el nombre propio fue Kylian Mbappé. El delantero llega lanzado y con el objetivo de seguir ampliando su cuenta goleadora en un Mundial que puede consolidarlo definitivamente como uno de los grandes protagonistas del torneo.
Mbappé vive de los goles y cada partido representa una nueva oportunidad para aumentar sus registros. Su velocidad, capacidad para atacar los espacios y facilidad para definir convierten cualquier acción ofensiva francesa en una amenaza constante. Además, el atacante sabe que los grandes torneos también se recuerdan por las cifras individuales y la lucha por acabar como máximo goleador es un incentivo añadido para un futbolista que nunca esconde su ambición.
Más allá de este Mundial, Mbappé sigue agrandando un legado histórico. Con sus seis goles en la presente edición ya suma 18 tantos en fases finales mundialistas, un registro extraordinario para un futbolista que todavía se encuentra en plena madurez deportiva. Esa cifra le mantiene muy cerca de los grandes registros históricos del torneo y confirma que la Copa del Mundo es el escenario donde mejor rinde.
Sobre el papel, la balanza se inclina claramente del lado francés. La diferencia de talento individual y profundidad de plantilla convierte a los campeones del mundo en uno de los principales candidatos a alcanzar las rondas finales. Porque no es solo Mbappé, sino nombres como Olise, Dembélé o Barcola también convierten a los galos en unas de las máximas favoritas para llevarse la corona mundial.
Sin embargo, Paraguay ya ha demostrado que este Mundial no entiende de favoritismos. Después de eliminar a Alemania, la Albirroja afronta este cruce convencida de que puede volver a sorprender. Francia confía en la inspiración de Mbappé para evitar cualquier sobresalto y seguir avanzando hacia un nuevo objetivo mundialista.














