Uno de sus grandes argumentos es que el Estado provoca mucha más innovación de la que la sociedad le atribuye.
‘Podría’ generar mucha más innovación. La mayoría de los estados no son ‘estados emprendedores’, pero podrían serlo.
Sin embargo, la principal queja de casi todo emprendedor o empresario es lo poco que los Gobiernos alientan la innovación y el emprendimiento: burocracia, fiscalidad…
Son dos cosas distintas. Una es la teoría de que si vemos al Estado como una entidad que sencillamente arregla mercados, ese es el Estado que tendremos. Uno que solo pone tiritas. Pero el Estado puede moldear el mercado y, de hecho, lo ha hecho: Silicon Valley no existiría sin la inversión estatal. La pregunta sería, ¿Cómo diseñamos las estructuras estatales para normalizar el papel del Estado como un resolutor de problemas, y no un mero distribuidor de dinero?
¿Como hacerlo?
Con una burocracia más amable, por supuesto, pero no es tanto la burocracia en sí, como el tipo de burocracia. Mi argumento no va tanto de normativa, ni de afirmar que el Estado es bueno ‘per se’, sino de reconocer su importancia. No lo hacemos, no aprendemos de ello, y solo sabemos hacerlo en el ámbito militar. ¿Por qué si podemos ir a la luna, no podemos resolver los problemas de la Tierra? Porque no nos importan. A todo el mundo la preocupa la guerra, por eso acabamos encontrando dinero para la guerra.
¿Por qué nos cuesta tanto dar con la tecla? Aquí, en España, la impresión generalizada es que hay que hacer 30 trámites para cada pequeña gestión.
¿Estás segura de eso? Yo creo que eso es propaganda.
¿Por qué si podemos ir a la luna, no podemos resolver los problemas de la Tierra? Porque no nos importan. A todo el mundo la preocupa la guerra, por eso encontramos dinero para la guerra
Los empresarios y emprendedores son muy insistentes en que harían muchas más cosas con menos frenos.
Les encanta quejarse. Es cierto que en países como Italia o España, hay una burocracia engorrosa, llena de normas y papeleo. Pero eso no significa que no se necesite burocracia. Y, a menudo, quienes se quejan no son precisamente perfiles innovadores, o sea que buscan las excusas en cualquier lado. La mayoría de las empresas que se quejan solo quieren ganar más dinero, pagar menos impuestos y tener menos regulación. Ese no es el objetivo del Gobierno, es estimular la innovación y el crecimiento en toda la economía, es crear un ecosistema emprendedor que integre los sectores público y privado. Lo que frena el crecimiento no es el papeleo, es la falta de instituciones.
¿Y un poco más de mentalidad estadounidense, tal vez? Cultura del fracaso, etc.
Te han lavado el cerebro. Estás repitiendo la propaganda. Todos mis libros tratan de demostrar que todo esto no es más que propaganda.
Solo le traslado lo que percibo en el ecosistema tecnológico catalán.
Son tonterías. Lo que diferencia a Estados Unidos es que recibieron enormes cantidades de financiación de instituciones públicas, algo que en Europa no tenemos. Cuando hablo del Estado emprendedor, no me refiero al Estado en sí, sino a una red descentralizada de unas 20 organizaciones estatales a lo largo de toda la cadena de suministro de la innovación. No se trata de tener o no cultura del riesgo, en Europa faltaba un ecosistema de innovación. Tenemos buenas universidades, pero contamos con muy pocos vínculos serios entre ciencia, industria y gobierno. Lo que deberíamos hacer en Europa es aprender. China ha aprendido de la economía estadounidense para su propio beneficio. Europa no lo ha hecho.
Lo que diferencia a Estados Unidos es que recibieron enormes cantidades de financiación de instituciones públicas, algo que en Europa no tenemos
¿Qué tendríamos que haber hecho?
Dejar de malgastar dinero público y empezar a pensar seriamente en como aunar fondos a nivel europeo, incluyendo los de defensa, que ahora son tan importantes. Además, el Estado debería empezar a obtener más retorno de sus inversiones, no simplemente subvencionar. Mi último libro ‘La economía del bien común’ (Taurus) habla de los cinco principios que fomentarían una buena colaboración público-privada. En esencia, se trata de ir más allá de la retórica de los excesivos impuestos o regulación y la falta de cultura del riesgo. Es pura palabrería.
¿Cómo aumentar los fondos disponibles? En Barcelona funciona bien la trasnferencia tecnológica, pero cuando las empresas necesitan crecer, la mayoría acaban vendiéndose a capital extranjero.
¿Conoces los fondos SBIR en Estados Unidos? Cada departamento gubernamental destina el 5% de su presupuesto a soluciones innovadoras de pequeñas empresas. Eso, aquí no existe. Luego, allí hay mucha financiación vinculada a contratos orientados a resultados. Tienen fondos de capital riesgo públicos. En cambio, la crítica allí es que estos fondos están muy enfocados a vender rápido o sacar la empresa a bolsa. Hay grandes empresas, sí, pero falta mucha innovación.
Aquí estamos en el lado opuesto, no? Financiación más paciente, pero fondos insuficientes para crear empresas grandes.
Es cierto, pero eso solo significa que el diagnóstico debe ser mucho más matizado que simplemente hablar de cultura de riesgo o burocracia.
La economista Mariana Mazzucato, en el Palau Macaya de la Fundació «La Caixa» / Belén González / EPC
¿Qué me dice de la inteligencia artificial?
La forma en que se están desarrollando los algoritmos actualmente es muy problemática. Antes, si escribías en Amazon: «Quiero una mesa redonda de madera con base de metal negra», te mostraba todas las posibilidades. Ahora todo es contenido patrocinado. Ves lo que quieren que veas debido a que el modelo de financiación se está convirtiendo cada vez más en un modelo de patrocinio, por no hablar toda la información que recopilan sobre ti o la privacidad.
¿Cómo se gestiona eso?
No frenando la innovación. Eso sería malo. Y supone volver a la narrativa falsa de que Estados Unidos innova y Europa regula. Eso no es cierto. Regulaciones hay en todas partes. ¿Cómo se diseña una regulación que fomente la innovación pero que no perjudique a las personas? Lo hemos hecho antes con alimentación, medicamentos…. Sencillamente, necesitamos el mismo tipo de pensamiento.
¿Favorecerá entonces la IA ese camino hacia el ‘bien común’?
Creo que sí. Por lo menos, en teoría. La IA puede ayudar con diversos problemas relacionados con el ciclo hidrológico, por ejemplo. Y puede ser de gran ayuda mejorando la eficiencia y optimizando procesos que nos hacen perder el tiempo. Eso sí, hay que invertir y tener Gobiernos progresistas que piensen como usar la IA para aumentar la eficiencia. No creo que tengamos que seguir trabajando ocho horas al día. La gente no debería matarse a trabajar hasta los 70 años y luego morirse, básicamente.
No creo que tengamos que seguir trabajando ocho horas al día: la gente no debería matarse a trabajar hasta los 70 años y luego morirse, básicamente
¿Ve a la sociedad de hoy preparada para encajar un cambio semejante? Cobrar lo mismo por trabajar menos?
Sí, mientras la economía siga creciendo y la IA contribuya a ese crecimiento, esos ahorros serán posibles. No se trata de no trabajar, sino de trabajar menos horas. Elon Musk ganó un billón. Dinero hay, solo que va a parar a muy pocas personas.
En ‘La economía del bien común’ habla de que ese bien común debería motivar las grandes decisiones. Soy joven, tengo 33 años, pero…
No eres tan joven. Yo tuve dos hijos a los 33.
Me refería a que quizás no tiene mucho mérito decir lo siguiente, pero creo que es el momento en que más crispado he visto el mundo desde que tengo uso de razón.
Por eso lo escribí. Porque la gente ha renunciado al bien común y con razón, porque hay mucha hipocresía. El libro no trata de decir: ‘¡Trabajemos todos juntos! ¡El mundo es maravilloso!’. No. Precisamente, si no sabemos cómo trabajar juntos es porque no hacemos más que ‘bla, bla, bla’ y adherirnos a objetivos de desarrollo sostenible que no nos tomamos en serio. Todos estos problemas requieren colaboración, inteligencia colectiva y alianzas público-privadas. No hablemos del bien común si no estamos dispuestos a pensar en cómo lograrlo.
¿Lo ve posible, en un mundo con cada vez más perfiles tipo Donald Trump o Vladímir Putin?
La suma no es mayor que las partes. No hay transformación, porque no hay brújula. Lo que quiero decir es que no faltan buenas personas que intentan hacer las cosas bien, solo que no logran mucho. Siguen siendo excepciones. En cualquier caso: Trump es solo un individuo.
Sí, pero votado por mucha gente.
Los votantes no son tontos, solo están enfadados. ¿Cómo recuperamos la confianza? No lavándoles el cerebro, sino dándoles más confianza de que realmente sabemos cómo resolver los problemas correctamente. De lo contrario, solo oirán ‘bla, bla, bla’.
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