La Guardia Civil ha desarticulado un presunto grupo criminal itinerante dedicado a cometer hurtos y estafas en zonas de gran afluencia turística de Gran Canaria. La investigación, desarrollada por agentes del puesto principal de Puerto Rico-Mogán, se ha saldado con la detención de dos personas y la identificación de una tercera, a quienes se atribuye su participación en varios delitos contra el patrimonio.
Según ha informado la Comandancia de Las Palmas este viernes, los investigados actuaban de manera coordinada y con un reparto definido de funciones para sustraer efectos personales a sus víctimas y utilizar posteriormente las tarjetas bancarias robadas para realizar compras y retirar dinero en efectivo.
Las diligencias ya han sido remitidas al juzgado competente y los investigados han quedado a disposición de la autoridad judicial como presuntos autores de diversos delitos de hurto, estafa y pertenencia a grupo criminal.
Los hechos comenzaron con varias denuncias presentadas por las víctimas
La investigación se inició tras varias denuncias registradas entre finales de abril y principios de mayo. Las víctimas comunicaron la desaparición de pertenencias personales mientras se encontraban en diferentes zonas de ocio y tránsito turístico del municipio.
Poco después de los hurtos, los afectados detectaron movimientos no autorizados en sus cuentas bancarias. Las tarjetas sustraídas habían sido utilizadas tanto en un establecimiento comercial como en un cajero automático ubicado en un centro comercial de la localidad.
A partir de ese momento, los investigadores comenzaron a reconstruir la secuencia de los hechos para identificar a los responsables.
Un reparto de funciones para dificultar la detección
Las pesquisas permitieron comprobar que los integrantes del grupo actuaban de forma organizada.
Mientras uno de los sospechosos realizaba las compras con las tarjetas bancarias robadas, otro permanecía vigilando el entorno para detectar la posible presencia de empleados de seguridad o agentes policiales.
La tercera persona desempeñaba un papel orientado a generar distracciones y facilitar la actuación del resto del grupo, una estrategia habitual en este tipo de delincuencia itinerante que busca aprovechar momentos de descuido de las víctimas.
Dentro del establecimiento comercial, los investigados seleccionaban numerosos productos y efectuaban varias operaciones consecutivas con las tarjetas sustraídas, repitiendo incluso distintos pagos en pocos minutos. Según la Guardia Civil, esta forma de actuar evidenciaba experiencia previa en este tipo de delitos.
Extracciones de dinero en efectivo tras las compras
Una vez finalizadas las compras, los sospechosos acudían a un cajero automático para retirar dinero utilizando las tarjetas robadas.
La investigación determinó que llegaron a realizar numerosas operaciones consecutivas en un corto espacio de tiempo, logrando obtener elevadas cantidades de efectivo antes de que las víctimas pudieran bloquear sus tarjetas bancarias.
Los investigados utilizaban de forma reiterada y estratégica zonas de alta afluencia turística, donde seleccionaban a sus víctimas
Solo las retiradas de efectivo realizadas con una de las tarjetas sustraídas alcanzaron un importe aproximado de 3.600 euros. A esta cifra habría que sumar el valor de las compras efectuadas fraudulentamente en distintos establecimientos, lo que incrementa el perjuicio económico causado.
Las cámaras de seguridad fueron determinantes
La Guardia Civil destaca el trabajo desarrollado durante la investigación, basada en un exhaustivo análisis de las imágenes procedentes de los sistemas de videovigilancia instalados tanto en el establecimiento comercial como en el cajero automático donde se realizaron las operaciones.
El estudio de las grabaciones permitió reconstruir con precisión los movimientos realizados por los sospechosos antes, durante y después de los hechos investigados.
Los agentes identificaron a los presuntos responsables mediante distintos elementos, entre ellos sus rasgos físicos, tatuajes visibles, forma de vestir y determinados patrones de comportamiento observados en las imágenes.
Esta información fue complementada con comparativas de reseñas policiales anteriores y con fotografías aportadas por las víctimas, lo que permitió determinar la presunta participación de las tres personas investigadas.
Los delitos que se les atribuyen
A los investigados se les imputan varios delitos de hurto, por la sustracción de efectos personales mediante la modalidad conocida como hurto con habilidad en zonas de gran afluencia turística.
Asimismo, la Guardia Civil les atribuye varios delitos de estafa por utilizar de forma fraudulenta las tarjetas bancarias sustraídas para realizar compras.
Además, la investigación recoge un delito de estafa continuada, ya que con una de las tarjetas llegaron a efectuar hasta 17 operaciones, además de intentar realizar otras transacciones con una segunda tarjeta.
También se les atribuye un presunto delito de pertenencia a grupo criminal, al considerar acreditado que actuaban de forma concertada, organizada y con un claro reparto de funciones con el objetivo de obtener un beneficio económico ilícito.
Recomendaciones para evitar este tipo de delitos
La Guardia Civil recuerda que este tipo de grupos suele desplazarse entre diferentes destinos turísticos y aprovecha lugares con gran concentración de visitantes para seleccionar a personas distraídas o especialmente vulnerables.
Por ello, recomienda mantener siempre bajo vigilancia bolsos, mochilas, carteras y teléfonos móviles, evitando dejarlos desatendidos incluso durante unos instantes.
También aconseja conservar las tarjetas bancarias bajo control en todo momento y cubrir el teclado al introducir el número PIN en comercios y cajeros automáticos para impedir que pueda ser observado por terceras personas.
Otra medida preventiva consiste en activar las notificaciones automáticas de la entidad bancaria para recibir avisos inmediatos de cualquier movimiento realizado con la tarjeta. De este modo, es posible detectar rápidamente operaciones sospechosas y proceder a su bloqueo sin demora.
La rapidez en la denuncia resulta fundamental
Las fuerzas de seguridad subrayan que actuar con rapidez puede reducir considerablemente las consecuencias económicas derivadas de este tipo de delitos.
Por ello, recomiendan comunicar inmediatamente la pérdida o sustracción de una tarjeta a la entidad financiera para bloquearla y presentar la correspondiente denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La colaboración ciudadana y la rápida comunicación de los hechos permiten facilitar las investigaciones y aumentar las posibilidades de recuperar los efectos sustraídos o identificar a los responsables.














