Cuando asumimos la responsabilidad de gobernar hace tres años, lo hicimos con la convicción de que nuestra ciudad necesitaba un cambio profundo. No nos conformábamos con la inercia de una Burriana que se apagaba, que arrastraba problemas sin que nadie les hiciera frente. Queríamos otra Burriana. Y hoy, gracias al trabajo diario con la mirada puesta en cada barrio y en cada pequeño detalle, estamos demostrando que esa ciudad que soñamos se va convirtiendo en realidad.
Esta legislatura se va a recordar por resolver los problemas heredados. Asuntos incómodos y marrones que se metían en un cajón durante años y que nosotros hemos decidido afrontar con valentía y determinación. Lo estamos haciendo al reparar las goteras en los edificios públicos que tanto tiempo llevaban deteriorándose, o al desbloquear la apertura de espacios culturales tan emblemáticos como el Museo de la Taronja y el del Cardenal Tarancón.
El reflejo más claro de este cambio es el desbloqueo urbanístico del municipio en el área de Villa Fátima y la zona marítima. En apenas un mes, hemos reactivado dos unidades de ejecución fundamentales, paralizadas durante diez y cuarenta años respectivamente. Resolver estos problemas históricos ha exigido un esfuerzo ingente, pero su valor no se mide en metros de acera, sino en dignidad para los afectados. Hacer justicia con los vecinos significa que cada calle que abrimos y cada barrio que conectamos se traduce, de forma directa, en rutas escolares más seguras, mejores servicios para las familias y unas infraestructuras modernas del siglo XXI.
Frente a la parálisis del pasado, respondemos con una gestión valiente y sin complejos que se traduce directamente en mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos. Lo vemos a diario con la puesta en marcha del plan integral de limpieza por sectores, respaldado por una inversión histórica de más de un millón de euros en maquinaria moderna, en la implantación del ADN canino gratuito para cuidar nuestra convivencia, en la renovación total de las luminarias urbanas o en el refuerzo de la seguridad ciudadana.
Hemos demostrado que es compatible transformar Burriana atrayendo una cifra récord de 65 millones de euros en proyectos de la Generalitat y, al mismo tiempo, aliviar el bolsillo de las familias bajando impuestos por segundo año consecutivo tras una década de subidas y congelaciones. Queda camino por recorrer en esta recta final de la legislatura, pero la hoja de ruta es y seguirá siendo el esfuerzo, la dedicación y la certeza de que el cambio es imparable.
Alcalde de Burriana
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