El Congreso de los Diputados ha dado este martes un paso decisivo para abrir la puerta a la concesión de la nacionalidad española a los saharauis nacidos bajo administración española, tras aprobarse en ponencia el informe con el apoyo de la mayoría de los socios, salvo Junts que se abstuvo, y el voto en contra de PP y Vox.
La iniciativa, impulsada originalmente por Sumar, llevaba toda la legislatura en un cajón hasta que, en los últimos meses, el PSOE la ha rescatado tras un año de parálisis y justo en plena polémica por la ley de nietos que ya ha concedido la nacionalidad a 577.000 personas y las solicitudes ascienden a 2,6 millones.
El portavoz socialista, Artemi Rallo, ha subrayado el alcance del acuerdo: “El Congreso ha dado un paso decisivo, irreversible para la posibilidad de que los saharauis accedan a la nacionalidad”. Además, ha recordado que este avance coincide con una fecha simbólica, al cumplirse “medio siglo desde que España abandonó el Sáhara”.
El informe aprobado en ponencia incorpora una batería de modificaciones pactadas entre PSOE, Sumar y los socios de la mayoría parlamentaria. Entre ellas, destaca la reducción a dos años del plazo de residencia legal necesario para que los saharauis puedan solicitar la nacionalidad española.
Asimismo, el texto reconoce como circunstancia excepcional —requisito para la concesión por carta de naturaleza— el hecho de haber nacido en el Sáhara Occidental antes del 11 de agosto de 1977, cuando el territorio aún estaba bajo administración española.
Para acreditar esta condición, se aceptarán diversos documentos, como el DNI español —aunque esté caducado—, la inscripción en el censo del referéndum del Sáhara Occidental expedido por la ONU, certificados de nacimiento, escolarización o asistencia sanitaria, entre otros.
La proposición de ley también establece que la solicitud de nacionalidad será gratuita y deberá presentarse en un plazo de tres años desde la entrada en vigor de la norma, que se producirá seis meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
No hay cifras oficiales pero el último censo elaborado cuando era la provincia de Sáhara Occidental hablaba de 80.000 habitantes. En la actualidad, superan el medio millón entre los que siguen viviendo ahora bajo administración marroquí o en los campos argelinos de Tinduf.
Desde el PSOE han reivindicado su papel en el desbloqueo de la iniciativa y han enmarcado el acuerdo como un compromiso “decisivo” con las reivindicaciones históricas del pueblo saharaui.
Si se cumplen los plazos previstos, el texto se debatirá en la Comisión de Justicia el próximo 14 de julio y podría quedar aprobado definitivamente en el Pleno del Congreso el día 24, en el último pleno antes del verano.
Todo mientras sigue la polémica por la ley de nietos. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de hacer «ingeniería electoral» con las nacionalizaciones masivas que han colapsado algunas embajadas como la de Buenos Aires.
El giro del PSOE en la cuestión saharaui se ha producido a las 24 horas de estas declaraciones. La iniciativa de Sumar, que abanderaba la diputada hispano-saharaui Tesh Sidi, fue rechazada por los socialistas en varias ocasiones.
Durante el debate sobre su admisión a trámite, celebrado en febrero de 2025, los socialistas rechazaron la iniciativa con su voto en contra, una decisión que fue interpretada por algunos sectores como un gesto de acercamiento o complacencia hacia Marruecos.
En cambio, el Partido Popular respaldó entonces la propuesta.
No obstante, tras varios meses de conversaciones y negociaciones, la postura se ha invertido: el PSOE ha acabado apoyando el texto, mientras que el PP ha decidido votar en contra en esta fase concreta del procedimiento.










