España sigue acumulando años sobre el asfalto. El parque automovilístico nacional continúa envejeciendo pese al crecimiento de las matriculaciones y ya alcanza una edad media de 16,1 años, la cifra más elevada de su historia. Así lo refleja el Informe del Parque Circulante 2026, elaborado por la Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios y Accesorios (ANCERA) junto a AutoInfor.
El estudio contabiliza 25.637.031 vehículos en circulación y constata que la antigüedad media ha aumentado medio año respecto al informe anterior. Incluso excluyendo los vehículos históricos y limitando el análisis a los modelos de hasta 30 años, la media se sitúa en 13,8 años, cuatro décimas más que hace un año.
Los datos evidencian que la renovación del parque continúa siendo insuficiente pese a la recuperación del mercado. Durante 2025 se matricularon 1.150.410 vehículos, un 13% más que el ejercicio anterior, pero este incremento no logra compensar el envejecimiento de millones de automóviles que siguen circulando por las carreteras españolas.
Cuatro de cada diez coches tienen más de 15 años
La cifra más preocupante del informe es que el 41,07% del parque automovilístico supera los 15 años de antigüedad. En la práctica, casi la mitad de los vehículos en circulación fueron fabricados antes de la generalización de muchos de los actuales sistemas de asistencia a la conducción (ADAS) y presentan niveles de emisiones muy superiores a los de los modelos actuales.
Desde ANCERA consideran que esta situación supone un doble reto para España: acelerar la renovación del parque y avanzar en la descarbonización sin perder de vista la realidad económica de millones de familias.
El coche eléctrico sigue siendo minoritario
Otro de los aspectos que refleja el informe es la lenta implantación del vehículo eléctrico en España. Los automóviles cien por cien eléctricos representan únicamente el 1,17% del parque móvil, frente al 0,87% registrado un año antes.
Mientras tanto, los vehículos híbridos continúan siendo la tecnología electrificada con mayor presencia y ya representan el 9,04% del parque nacional. Su crecimiento se concentra especialmente entre los vehículos nuevos, donde esta tecnología alcanza el 42,1% de las matriculaciones en el segmento de hasta cinco años.
El informe también pone de relieve el peso creciente del renting. Actualmente existen 829.536 vehículos bajo esta modalidad, equivalentes al 3,24% del parque español, y el 95,5% de ellos tiene menos de cinco años de antigüedad, lo que demuestra su capacidad para acelerar la renovación de las flotas.
Las furgonetas también envejecen
La situación resulta todavía más preocupante en el transporte ligero. España cuenta con 4.285.916 vehículos comerciales, derivados y pick-up, cuya antigüedad media alcanza ya 16,9 años.
Además, más de la mitad (51,37%) supera los 15 años, mientras que el diésel continúa dominando ampliamente este segmento, con una cuota del 90,72% del parque. Por el contrario, las furgonetas eléctricas apenas representan el 0,92% del total.
Este escenario plantea importantes desafíos para autónomos, pequeñas empresas y servicios de reparto, especialmente ante la implantación progresiva de las Zonas de Bajas Emisiones en numerosos municipios españoles.
ANCERA reclama una renovación «realista»
La presidenta de ANCERA, Nines García de la Fuente, defiende que la renovación del parque debe abordarse mediante políticas adaptadas a la situación económica actual.
Entre las medidas que plantea el sector destacan la implantación de ayudas directas en el momento de la compra, el impulso al mercado de vehículos seminuevos de bajas emisiones, incentivos fiscales para sustituir los coches más antiguos y una aplicación progresiva de las restricciones de circulación para los vehículos profesionales.
Seguridad y emisiones, dos consecuencias del envejecimiento
El informe recuerda que el envejecimiento del parque no solo tiene impacto sobre las emisiones contaminantes. También afecta a la seguridad vial, ya que los vehículos más antiguos carecen en muchos casos de los sistemas de asistencia a la conducción que hoy incorporan de serie la mayoría de automóviles nuevos.
La renovación del parque sigue siendo, por tanto, uno de los principales desafíos pendientes para el sector de la automoción en España, tanto desde el punto de vista medioambiental como en materia de seguridad y competitividad económica.











